GENTE

OTRO REY ARTURO

Los tribunales británicos no entienden de órdenes de caballería. Por ello, insensibles a la épica medieval, detuvieron el pasado abril, por posesión de arma blanca, a Arthur Pendragon, guardián de la espada de la Orden de los Druidas de Gran Bretaña. En el juicio, el abogado de Pendragon reclamó la devolución de la espada -requisada- alegando que ésta era, nada menos, la célebre Excalibur del mítico rey Arturo. "Esta espada tiene una gran importancia simbólica para la orden de los druidas", explicó. El tribunal londinense se negó a devolverla. A la salida, remedando la hazaña del legendario monarca, Pendragon anunció: "Del mismo modo que el Arturo de antaño extrajo Excalibur de la piedra, yo lo haré de las calles empedradas de Londres". Cabellos canos largos recogidos por una diadema, ataviado con un vestido blanco hasta los pies que lleva estampado un dragón rojo sobre el pecho, el druida quiere organizar una ceremonia en Stonehenge -el famoso conjunto de monolitos prehistóricos al sureste del país- y efectuar una marcha de tres días hasta Londres para asistir a su proceso el próximo 5 de noviembre-.

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