Van Gaal marca el campo

El técnico del Barça impone un manual basado en la disciplina y la profesionalidad

Ausente Ronaldo, la estrella del Barça vuelve a estar desde ayer en el banquillo. Diríase que comienza el cruyffismo sin Cruyff (incluso Charly Rexach ha vuelto a ponerse el chándal). Louis Van Gaal marcó el campo en su primer día de trabajo: los directivos, a la sala de juntas (el equipo viajó a la localidad sueca de Varberg para iniciar la pretemporada con el secretario general Ricard Maxenchs, como único representante de la directiva); los periodistas, a la sala de prensa (no quiere ningún asalto en el campo ni admite preguntas que considera estúpidas, como la de si tiene previsto sustituir a Ronaldo; "y ustedes, los fotógrafós", les dijo, "pónganse a un metro de la línea de banda: espero mucha disciplina por su parte"), y los futbolistas, a la sala de juego (pobre del que se escaquee: a Stoichkov se le ocurrió pedir agua en un descanso y se ganó la misma bronca que el fisioterapeuta Jaume Langa por dársela: "Ya diré yo cuándo se puede beber; ahora se entrena; los utilleros, fuera del terreno").El rigor de Van Gaal es implacable. El técnico manda y su corte de ayudantes son sus portavoces: Gerard van der Lem es el capataz ante la plantilla, Franciscus Hoek cuida de los porteros, Jasé Mourinho hace de intérprete y Rexach ya se presenta como enlace-confesor-asesor de uno y otro bando. Todo -hasta el partido que disputaban los técnicos- contra los periodistas en cada stage veraniego queda en suspenso hasta nueva orden de Van Gaal (el acto de presentación oficial de Hesp como portero duró dos minutos, dado que la expedición tenía el tiempo justo para almorzar y embarcar hacia Suecia, y el nuevo entrenador no soporta los retrasos y huye de los protocolos).

25 futbolistas

El técnico, que como primer empleado lució la ropa Kappá que viste todo el equipo, sienta desde ayer el código de conducta y las bases de trabajo con una plantilla de 25 futbolistas, puesto que Javarry no se incorporó porque el Montpellier no había tramitado el pase del jugador. "En España hay más equipos, más partidos y, por tanto, se necesitan más jugadores que en Holanda", apuntó Van Gaal. "Unos 24 o 25 puede ser un buen número, aunque cuantos más jugadores hay, más difícil resulta la comunicación". A las novedades de Ciric, Reiziger, Dugarry y Hesp -al margen de Mingo, lateral zurdo del filial-, se pueden unir en los próximos días las de Anderson (o Batistuta o Savio) y la de un volante zurdo (Leonardo o Denilson), de la misma forma que a las bajas de Blanc, Cuéllar y Popescu pueden seguir otras (el futuro de Amunike, Giovanni, Lopetegui y Busquets es más incierto que el de los demás).Van Gaal no quiere tomar ninguna decisión precipitada, así que se impone en esta primera semana de pretemporada en Suecia (pactada cuando Bobby Robson era el entrenador) conocer a los jugadores "como personas y como fútbolistas", y después ya decidirá (queda una segunda semana de pretemporada en Holanda, a gusto del nuevo técnico): "Espero que la actitud que han mostrado hoy los jugadores -muy buena- sea la misma dentro de seis meses".

El trabajo físico y táctico quedará mediatizado por la disputa en agosto próximo de la eliminatoria previa de la Liga de Campeones (13 y 27) y la Supercopa española (20 y 23), dos de los cinco títulos a los que aspira el Barça en el presente curso. "No podemos entrenarnos muy fuerte, ser severos", advirtió Van Gaal, "porque en tres semanas hay que estar frescos y explosivos". El estilo queda, de momento, en un segundo plano: "Depende de los jugadores con que contemos", precisó el entrenador, tras referirse a que la presencia o ausencia de futbolistas como Ronaldo resultan determinantes para elegir una forma de jugar.

No es lo mismo tener a un ariete como el brasileño que una delantera solidaria como cuando Laudrup ejercía de falso delantero centro. Dugarry se presenta, en este sentido, más como un delantero al estilo de Bakero que como un sustituto de Ronaldo. El otro punto de interés está en el polo opuesto: la portería. Van Gaal, que presenció el memorable partido de Copa entre eI Barça y el Atlético del año pasado en el que el portugués no estuvo muy fino (5-4), advirtió que Baía parte con ventaja de la misma manera que le gusta Hesp. "El holandés es un meta parecido a Van der Saar", precisó el técnico. ,"Quiero que el portero sea el undécimo jugador, el futbolista 11".

¿Duro, este Van Gaal?", se les preguntó a los jugadores. "Serio", contestaron. "El año pasado, durante el primer día, no hicimos nada", matizó el capitán Guillermo Amor, y hoy [ayer] hemos trabajado mucho y a gusto".

Sobre la firma

Ramon Besa

Redactor jefe de deportes en Barcelona. Licenciado en periodismo, doctor honoris causa por la Universitat de Vic y profesor de Blanquerna. Colaborador de la Cadena Ser y de Catalunya Ràdio. Anteriormente trabajó en El 9 Nou y el diari Avui. Medalla de bronce al mérito deportivo junto con José Sámano en 2013. Premio Vázquez Montalbán.

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