CICLISMO - VOLTA Y VUELTA A SUIZA

Control del Kelme en Montserrat

-Oiga, Rubiera. ¿Por qué tiraron tanto al final de la etapa?-¿Por qué va a ser? Porque se había quedado Boardman subiendo Montserrat.

El joven escalador del Kelme no se lo creía cuando se le informaba de que no, de que Boardman sí que estaba en el grupo de unos 40 corredores que habían enlazado después de ascender el primer puerto importante de la Volta. Y eso que estaba conectado por radio con su director, Álvaro Pino. El empuje final del Kelme había acabado con la fuga de De las Cuevas y Voskamp, capturados a 1,5 kilómetros de Manresa, y propiciado el triunfo de etapa del ucranio Utschakov (Polti), uno de los caídos en el sprint de Lleida. Quizás Rubiera no sabía que el británico, aún líder de la ronda catalana, viajaba con ellos porque desde mediada la ascensión a Montserrat él había estado en los primeros puestos, endureciendo la subida en favor de su líder,. Fernando Escartín. Y cuando el francés Luc Leblanc quiso irse, a por él también saltó el asturiano revelado en él Giro y su compañero Castelblanco. Con 5s de venta . a pasaron los tres por la cima sobre un pelotón disminuido que luego enlazó. De entre ellos saltaron De las Cuevas -para el francés del Banesto, la Volta es la última oportunidad para demostrar que tiene un hueco en el equipo del Tour- y el holandés Voskamp. Hasta que el empuje del Kelme acabó con ellos.

Algunos importantes se quedaron en el camino. Chiappucci, por ejemplo, perdió más de 6m. Garmendia, uno de los fuertes del ONCE, más de 10m. El vasco, que se siente mal, llegó a solicitar que no le seleccionaran para el Tour.

Ulirich asusta de nuevo

Fue un día grande para Ucrania. Al triunfo de Utschakov en Cataluña, el minúsculo ciclismo profesional de la república ex soviética añadió la victoria de Serguéi Gontchar -el mismo de la contrarreloj del Giro- en la quinta etapa de la Vuelta a Suiza. No ganó la contrarreloj de 31,5 kilómetros por centésimas de segundo, pero el alemán Jan Ullrich hizo ayer una nueva demostración de fuerza -aunque a veces se atrancó con un desarrollo gigantesco-, clase y calidad. Rodando a casi 48 por hora en un recorrido que siempre picaba hacia arriba, Gontchar, un especialista, y Ullrich marcaron diferencias para analizar: 29s a Zülle; 47s sobre Berzin; 1.23m sobre Jalabert y 1.25m sobre David Etxebarria, uno de los fijos del ONCE para el Tour. Rii sigue jugando al escondite -como en la Bicicleta Vasca, se le vio bloqueado con un desarrollo desmesurado- y perdió 2m 46s: más alas para Ullrich, su segundo en el Telekom y en el Tour 96.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 21 de junio de 1997.

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