CICLISMO

Eddy Merckx se alinea con Claudio Chiappucci

El ciclista italiano alegará contra la suspensión que le impide correr el Giro

Claudio Chiappucci, el ciclista italiano más representativo de los últimos tiempos, no ha encontrado en su país el apoyo que esperaba tras serle retirada la licencia durante al menos 15 días después de que en un análisis por sorpresa se le encontrara en su sangre un 50,8% de hematocrito -porcentaje de glóbulos rojos en la sangre-, superior al límite legal de 50.La prensa italiana, verdadera iniciadora de la caza del hematocrito alto -lo que convierte a un deportista en sospechoso de haberse dopado con EPO-, no ha perdido la ocasión de crucificarle, dando valor ejemplarizante a su caso -"Esto funciona", dice un editorial de La Gazzetta dello Sport. "Se ha demostrado que también pueden caer los peces grandes"-, pero al Diablo, de 34 años, le ha llegado un inesperado apoyo. Nada menos que Eddy Merckx, el ciclista más grande de la historia, ha salido en su defensa. "Esto es ridículo", ha declarado Merckx. "Ahora mismo yo tengo 47 de hematocrito, y en mi época, Roger de Vlaemink corría normalmente con 51 o 52. Y todavía no se había inventado la EPO. Que no me digan que es peligroso".

Mientras, Davide Boifava, director del Asics, el equipo de Chiappucci, ha solicitado que se le haga un contraanálisis antes del comienzo del Giro (el 17 de mayo) y no el 22, que es la fecha legal, alegando que la tasa de hematocrito de Chiappucci era inusualmente alta debido a que se estaba tratando con cortisona de una tendinitis en el brazo izquierdo.

Diversas voces autorizadas se han alzado en privado contra lo que consideran injusticia. "Si hubiera dado positivo en un control antidopaje, Chiappucci habría podido correr el Giro", señala un conocido director. "Sin embargo, con este análisis, que no demuestra que se haya dopado, se le prohíbe su participación". Cuando un corredor da positivo, tienen derecho a que se le instruya un expediente, en el que caben recursos, contraanálisis y defensa. Lo de la sangre, en cambio, funciona como un juicio sumarísimo. Al corredor se le retira inmediatamente la licencia -sería peligroso para su salud correr en esas condiciones, dice el reglamento- y no tiene derecho a recuperarla hasta demostrar su limpieza con un nuevo análisis 15 días después.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de mayo de 1997.

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