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GENTE

ALCALDE /ALCALDESA

Rudy Giuliani, el alcalde de Nueva York, fue Rudia por una noche. Ante los asombrados ojos de unos 2.000 periodistas, fuerzas vivas y notables de la ciudad, el alcalde apareció en el escenario del hotel Hilton con peluca rubio platino, tacones, pestañas postizas, maquillaje, guantes hasta el codo y vestido largo. La ocasión era el espectáculo anual en el que el alcalde devuelve a los medios de comunicación las críticas que debe soportar durante todo el año. Si la intención de Giuliani era impresionar, lo consiguió con su disfraz de travestido (¿alguien puede imaginar a Álvarez del Manzano o a Maragall de esta guisa?), pero lo que acabó de dejar estupefacta a la concurrencia llegó cuando el alcalde, acompañado por Julie Andrews vestida de hombre, en una parodia de Víctor / Victoria, empezó a cantar el Happy birthday, Mr. president, a lo Marilyn Monroe. La escalada de la representación -y el asombro de una concurrencia que se quería morir de risa o de vergüenza- continuó cuando Giuliani se sacó un puro de la liga y bailó un tango con Julie Andrews. Para acabar de rizar el rizo, Giuliani, conocido por su travestismo político, dijo que él es "un republicano que finge ser un demócrata que finge ser un republicano". En el fragor de la noche no pasó inadvertida la demostración de solidaridad del equipo del alcalde: casi todos -uno de los tenientes de alcalde se negó- iban travestidos a tono con Rudia.-

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