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GENTE

SI BEBE, NO VUELE

Abdalla Sami es un ciudadano belga muy enamoradizo o muy pesado cuando bebe. Acaba de ser condenado por la justicia keniata a pagar una multa de 175 dólares (cerca de 25.000 pesetas) por haber proclamado con demasiada insistencia su amor por una de las azafatas del avión en el que viajaba. Abdalla Sami, de 21 años, recordó su estricta educación musulmana y señaló que el alcohol ofrecido durante el vuelo Amsterdam-Nairobi era el primero que probaba en toda su vida.-

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