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Los comerciantes rechazan que la EMV levante la calle de Cuchilleros

, La actuación de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) para la rehabilitación del entorno de la plaza Mayor ha encontrado la contestación de los comerciantes. El desvío de conducciones del Canal de Isabel II es el punto más problemático. Las calles de la Cava de San Miguel y Cuchillleros tendrán que abrirse con zanjas "de tres metros de profundidad", según los comerciantes, para reconducir una tubería que ahora estorba para el proyecto. Los tenderos temen que las obras pongan en peligro las estructuras que sustentan los viejos edificios.

La EMV asegura que no habrá ningún problema, y que incluso una de las causas por las que se hace la zanja y no se utiliza otro sistema es por la seguridad. " Habíamos, pensado hacer una excavación en mina, pero por razones de seguridad había que hacerla muy profunda y se nos salía del presupuesto", explicó un alto cargo de la EMV. Eugenio Morales se quejó de que no haya un sistema único de galerías: "Y así, cada vez que hay una obra para meter un cable o una tubería, hay que levantar la calle veintitrés veces", explicó Morales.

Los comerciantes resumen su oposición a estas obras: "No son necesarias". Aunque dejan claro que están a favor de la rehabilitación de calzadas, aceras y fachadas. La travesía de Bringas, frente al mercado de San Miguel, ya está cortada y los coches deben dar la vuelta al mercado para acceder a la Cava.

La EMV concreta el proyecto urbanístico en dos puntos: el cierre de acceso al aparcamiento de la plaza Mayor por la calle de la Sal, que será para peatones. La entrada al subterráneo de la calle de Toledo se traslada unos metros -además de ampliarse para permitir la entrada y salida de coches- a fin de dar más realce a los soportales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 1997