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Robson asume su responsabilidad en el 'caso Ronaldo'

, Bobby Robson, el técnico inglés del Barça, asumió ayer la responsabilidad del permiso que concedió a Ronaldo para viajar a Río de Janeiro, donde ha disfrutado de los carnavales. "Ha ido a ver a los amigos y a su familia. Es la única semana que podía hacerlo", explicó sorprendido el entrenador a su regreso de Londres. Las imágenes del brasileño desfilando en Río desagradaron tanto a una parte de la directiva como de la afición. "Ha ido a ver a los amigos y a su familia. Ronaldo también mostró su estupor por la trascendencia de sus fotografías llegadas de Brasil vestido de colibrí. "¿Es que vosotros no os disfrazáis?", espetó malhumorado a los periodistas tras participar en el entrenamiento. "Yo tenía permiso y si hubiéramos ganado al Espanyol no habría pasado nada". El entrenador y el delantero coincidieron ayer por primera vez en el entrena miento de la plantilla azulgrana que vive un momento de extrema provisionalidad tras el ultimátum que el club ha dado al entrenador.Robson y Ronaldo vivieron desde Inglaterra y Brasil, respectivamente, el revuelo creado por la publicación de las fotografías del jugador en una semana tensa y dura para la plantilla. Los dos llegaron al aeropuerto de El Prat -prácticamente se cruzaron- y los dos pusieron cara de sorpresa ante tanto periodista. Robson, que volvía de presenciar en Londres el Inglaterra-Italia, afirmó: "Ronaldo ha jugado 90 minutos en todos los partidos y le di fiesta el lunes, cuando en él entrenamiento sólo Popescu, Blanc, Couto y Baía hicieron 20 minutos de estiramientos. Si lo recordáis", prosiguió Robson, "yo mismo le prohibí viajar a Brasil para Año Nuevo". El técnico suele jugar siempre con un once fijo y piensa tanto en los titulares -a quienes concedió, asimismo, un día más de fiesta- que ni siquiera cayó en la cuenta de que los suplentes también se entrenaron ese día.

Cuando se le preguntó a Robson si no temía que Ronaldo estuviera agotado por tanta fiesta, Robson se defendió: "No puedo controlar a todos los futbolistas 24 horas al día. Espero que los jugadores que se van de vacaciones o pasan dos días de relax antes de llegar a una parte importante de la temporada, se cuiden como profesionales. No sé lo que ha hecho [Ronaldo], pero estoy convencido de que su marcha habrá sido buena para su mente y se entrenará bien". El brasileño le dio la razón. "He estado con mi familia y con mi enamorada. Llego mucho más motivado y tranquilo", dijo el jugador tras la sesión vespertina. "Me sabe mal que algunas personas no hayan querido comprender este viaje. En el PSV [su anterior equipo] no se le hubiera dado tanta importancia a esto" dijo rodeado de un enjambre de cámaras y micrófonos, con visible cara de enfado. "Ya empiezo a entender cómo trabaja [la prensa] aquí. El carnaval se celebra en todo el mundo y el de Brasil es el mejor. ¿O es que acaso a vosotros no os hubiera gustado estar allí? No creo que la afición esté enfadada. Yo estaré en forma".

Aparentemente ajeno a la tensa semana vivida en el Barça y a la delicadísima situación del técnico, Ronaldo afirmó: "No es mi problema. Soy un empleado y la decisión depende de quienes dirigen el club". Robson, que mantuvo anoche una breve reunión con el presidente Josep Lluís Núñez y el gerente del club, insistió "No arrojo la toalla. No quiero oír ni hablar de Van Gaal". E holandés es el principal candidato para ocupar el banquillo de Barça la próxima temporada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 1997