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Iberia decide que su filial venezolana Viasa deje de volar

Iberia decidió ayer la cancelación de todas las operaciones de su participada venezolana Viasa, que hoy mismo ha dejado de volar. La junta directiva de la compañía, en la que Iberia tiene mayoría, acordó la decisión por motivos de seguridad y tras estudiar el balance de Viasa, prácticamente en quiebra, ya que con un capital social de dos millones de dólares cerró el pasado ejercicio con unas pérdidas de 30 millones de dólares (unos 4.000 millones de pesetas). La asamblea de accionistas se reunirá el próximo día 8 de febrero para decidir el futuro de la compañía, aunque "la junta directiva de Viasa instará a los accionistas a reunirse en un plazo breve", según un comunicado leído ayer por el asesor jurídico de Viasa.La sorpresiva suspensión de nueve vuelos que debían salir del aeropuerto internacional de Maiquetía afectó aproximadamente a 1.500 pasajeros, incluidos los que debían tomar conexiones internacionales, que quedaron plantados en el aeropuerto de Caracas.

Iberia, que junto al banco de inversiones Banpro tiene el 60% de Viasa, ya ha manifestado que no aportará más capital si el socio local, el grupo público FIV, (40%) no hace lo mismo. La crisis de la compañía ha provocado la negociación entre los dos Gobiernos para buscar una salida que resuelva la situación.

La junta directiva de Viasa pidió también ayer la adopción por parte de las autoridades venezolanas de medidas cautelares sobre los activos de Viasa y los cargos de Iberia cedidos a la compañía venezolana. Dos de ellos, Juan Vergara y Javier Abollado, fueron detenidos por la policía venezolana la noche del miércoles y ayer puestos en libertad sin cargos en medio de una fuerte tensión.

La detención se produjo como consecuencia de una denuncia a Iberia de perjudicar el patrimonio nacional venezolano. Tanto el Gobierno de ese país como los sindicatos, con quienes Iberia no ha podido negociar un plan de viabilidad, culpan a la compañía española de la quiebra de Viasa.

Iberia ha manifestado la imposibilidad de seguir inyectando fondos de manera unilateral en una compañía en la que ha enterrado ya 36.000 millones de pesetas desde 1991 y nunca ha visto una peseta de beneficio. Si el FIV no aporta dinero, Iberia está dispuesta a dejar que Viasa quiebre tras el rechazo que el grupo público venezolano y los sindicatos han manifestado a su plan de viabilidad. Éste incluía congelación salarial, reducción de la plantilla entre un 15% o un 20% y la aportación por parte del FIV de 23,1 millones de dólares. Iberia aportaría 25,1 millones de dólares por la vía de capitalizar deuda y reducir intereses fundamentalmente. Viasa debe a Iberia 151 millones de dólares (unos 20.000 millones de pesetas).

Aunque fuentes oficiales del Ministerio de Industria español afirmaron ayer que la crisis de Viasa, de momento, es un asunto entre compañías, "aunque se sigue con mucho interés", las negociaciones entre los gobiernos de España y Venezuela para buscar una salida son intensas.

Viasa tiene 2.400 trabajadores, de los que 822 es personal de tierra. Realiza 85 vuelos semanales en los que transporta a unos 17.500 pasajeros. Iberia manifestó ayer que las personas que tengan billete y se hayan visto sorprendidas por la cancelación de los vuelos pueden obtener el reembolso o volar con Iberia si hubiera plazas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 1997

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