El caos se agranda

Ayer fue una tarde aciaga para el ajedrez. Además de la frustración que emanaba del duelo entre Kárpov y Kaspárov, el presidente de la Federación Internacional (FIDE) hizo un preocupante anuncio: organizará un nuevo Mundial con 650 millones en premios la próxima Navidad en la república rusa de Kalmikia, que también preside Iliumyínov.
Eso quiere decir que, si fructifican las negociaciones entre Kaspárov, campeón de la Asociación Profesional (PCA), y Kárpov, campeón de la FIDE, para un duelo de reunificación en otoño, el vencedor sólo disfrutará del título unos meses. Así, los dos campeones tienen un motivo más para mandar a la FIDE a hacer gárgaras. Pero la postura de la FIDE tiene su lógica: los demás jugadores de la élite no pueden esperar eternamente a que los dos astros tengan la. bondad de ponerse de acuerdo. Iliumyínov matizó: "Si Kaspárov y Kárpov firman un contrato satisfactorio para la FIDE, estamos dispuestos a modificar nuestra decisión de hoy". Pero añadió: "Soy muy pesimista".


























































