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ESCENA: MÚSICA Y TEATRO ROMANÍ

Actores gitanos de Macedonia trasladan 'Romeo y Julieta' a la ex Yugoslavia

A Romeo y Julieta no les separa solamente la enemistad de sus familias. Esta vez hay cuestiones religiosas por medio. Porque Romeo es cristiano, Julieta musulmana y viven en Sarajevo en plena guerra fratricida. Además, en el montaje de la obra de Shakespeare que se presenta esta noche en La Abadía los actores son gitanos de Macedonia. Pertenecen a la única compañía gitana del mundo, el Romá Theater Pralipé, que actúa en Madrid durante tres días. No son los únicos gitanos que visitan Madrid estos días. La música de esta cultura estará representada por un grupo de Rajasthán.

Sobre el escenario han colocado un puente. Pretende ser el mismo puente de Sarajevo que los actores vieron fotografiado en una revista: partido por la mitad con los cadáveres de dos enamorados, él cristiano y ella musulmana. Silvia Pinku, Julieta sobre el escenario, dice que no piensa en nadie en concreto cuando se enfrenta a su papel. Simplemente se pone en esa situación.Silvia, como el resto de sus compañeros, no ha vivido en sus propias carnes la guerra de la ex Yugoslavia. Porque- pocos años antes habían tenido que emigrar a Alemania: el Gobierno de su país les negaba cualquier tipo de ayuda económica. Por eso el teatro Pralipé (que en romaní significa teatro de la hermandad gitana) estableció su sede en Alemania, donde les tendió una mano el Theater an der Rulir. Ahora, el Teatro de Pralipé recibe del Ministerio de Cultura de Düsseldorf 35 millones de pesetas. Y el Theatre an der Rulir se encarga, de su administración, organización y relaciones públicas.

"De los 25 años que tiene esta compañía, 20 hemos estado en Macedonia. Siempre luchando contra la falta de entendimiento político. Nunca tuvimos mucho apoyo económico, pero nos manteníamos. A finales de los ochenta la situación se hizo insostenible, tuvimos que pedir ayuda en Alemania", explica Rahim Burham, director y fundador de la compañía. Y en Alemania se les veía con cierto recelo. De eso da testimonio otro actor del grupo: de niño era un gran estudiante, de mayor quiso continuar los estudios en Alemania, pero llegaron los problemas.Los actores gitanos dicen que las dificultades a las que se enfrentan les sirven para luchar con más fuerza por su proyecto, que no es sólo hacer teatro. "Nuestra preocupación es dar a conocer la cultura gitana. Así los europeos respetarán a las mino rías. Y dar a conocer las tradiciones de los 12 millones de gitanos que habitan en Europa", comenta el director de este grupo. Cuando en Alemania ha habido atentados racistas, ellos han salido de gira por las ciudades afectadas. "Pasamos miedo, pero el resultado fue excelente", dice uno de los actores.¿Cómo reaccionar ante la locura de la guerra yugoslava?, se preguntó el Teatro de Pralipé. La respuesta fue este Romeo y Julieta traducido a la lengua romaní directamente del inglés isabelino. Porque otro de los objetivos de esta compañía es la recuperación de su lengua, la que usan en todos los montajes que ofrecen al público. Entre ellos, unas Bodas de sangre, de Federico García Lorca, que estrenaron hace cinco años.

Silvia Pinku, como el resto de sus compañeros, no ha padecido en su carne la guerra yugoslava. Pero sí su familia y sus amigos. Dice que es como si lo hubiera vivido. "Lo que más afecta es ese todo que se desquebraja. No hay simpatía hacia ningún bando, sino dolor", dice esta actriz gitana, serbia de nacimiento.

Música romaní

La alegría y color de los gitanos estará en más lugares. Las culturas árabe, gitana e india se mezclan hoy en Caracol de la mano de los gitanos de Rajasthán, informa . Un exótico espectáculo musical con mucho circo, teatro, fuego, danza y acrobacias servido por estos nómadas del desierto del Thar, al sur de la India, pertenecientes a una casta denominada sapera que lleva siglos encantando serpientes.Romeo y Julieta, en el teatro de La Abadía (Fernández de los Ríos, 42. Metro Quevedo) del 23 al 25 de octubre, a las 20.30. Precio: 2.000 pesetas. Actuación de los gitanos de Rajasthán, en la sala Caracol (Bernardino Obregón, 18. Metro Embajadores). Hoy a las 22.30. 1.500 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de octubre de 1996