El 'coco' de mi niñez
Un monstruo informe nos amenaza desde la sombra. Lentamente nos ahoga con asfixiante imperiosidad. Sin darme cuenta me descubro pensando en el coco de nuestra niñez: jamás hemos sabido de quién o de qué se trataba. Titulares de prensa nos alertan contra él: "un fallo informático...", "un error de software...", "un problema del ordenador central ...".Lo eufemismos nos tranquilizan la conciencia y la consciencia.No existen errores informáticos como no existen fenómenos sociales, limpiezas étnicas o territorios ocupados. El hombre -o mujer-, profesional o amateur que está detrás del ordenador, el despacho, el Consejo de Ministros, el voto o el taladro neumático es el que comete el error y debe asumir la responsabilidad.
¡Que el coco deje de embotar las mentes de nuestros hijos!.-


























































