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Cartas al director

A Manolo, el del Bombo:

Manolo el del Bombo es nuestro Thomas Pynchon. Nadie sabe nada de Manolo -¿A qué dedica el tiempo no libre? ¿Está casado? ¿Poliminiza?- Sólo lo conocemos a través de sus obras creativas, que realiza, como su apellido indica, con un bombo. Manolo ha accedido a la fama gracias a un bombo polémico, como Rociíto. Pero la trayectoria de Manolo es mucho más coherente. Manolo es nuestro intelectual orgánico de finales de milenio. Y eso se ha de tener en cuenta, justamente en estas entrañables fechas en las que cada Estado presentado en la Eurocopa envía a Inglaterra los mejores ejemplares de sus respectivos bloques serios. Pero Manolo ha de brillar con luz propia. Manolo ha de ser más. Al grito Ir-lan-da-Ir-lan-da o, en su defecto, de lu-Key-lu-Key, Manolo el del Bombo podrá iluminar zonas de debate sin duda sorprendentes.-

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