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Rodman da el 2-0 a Chicago en la final de la NBA

Sin rebotes no hay esperanza. Sin Dennis Rodman no hay victoria. Ha sido el factor fundamental del éxito del Chicago Bulls y lo fue de nuevo para vencer por 92-88 y que los de Chicago se adelantasen por 2-0 en la final de la NBA que les enfrenta al Seattle Supersonics. Parece una dama de burdel, pero su apariencia es sólo un disfraz. Sumó 20 rebotes e igualó el récord de una final con 11 capturas ofensivas. Su último salto forzó un balón entre dos y salvó el partido.La derrota fue dura para el Seattle. El técnico George Karl alteró su táctica e insistió en un esquema ofensivo deliberado. El cambio sacó de ritmo a Jordan y al Bulls. El Sonics jugó con una defensa de presión constante. El Chicago marcó sólo 16 puntos en el último cuarto.

Las ganas de Rodman constituyeron el margen de la victoria. Consiguió siete rebotes ofensivos en el tercer cuarto, cuando el Chicago se despegó por 76-65. El Seattle mantuvo su cabeza y descontó poco a poco. Achicó la brecha a 91-88. Restaban 8,9. segundos y Scottie Pippen tenía derecho a dos tiros libres. Falló ambos. El segundo cayó enfrente de Kemp y Perkins, los dos hombres grandes del Sonics. Rodman se tiró por el balón y consiguió un salto entre dos.

Se midieron Rodman y Perkins. El árbitro tuvo que lanzar el balón tres veces. Rodman nunca dejó de insistir y al final consiguió una falta de Schrempf, Le corespondieron dos tiros libres cuando quedaban tres segundos. Falló el primero, pero sólo uno era necesario para asegurar la victoria.

Sólo dos equipos en 49 temporadas han remontado, un 2-0 en la final.

Chicago: Pippen (21), Rodman (10), Longley (2), Harper (12), Jordan (29), Kukoc (11), Buechler (2), Kerr (3), Brown (2).

Seattle: Kemp (29), Schiempf (15), Johnson (2), Hawkins (16), Payton (13), Perkins (13).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 1996