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Eguiagaray estima "razonablemente satisfactorio" el acuerdo

"Razonablemente satisfactorios". Así calificó ayer el ministro de Industria, Juan Manuel Eguiagaray, los términos del acuerdo alcanzado con el comisario Kinnock. Y ello porque permitirán que Iberia al final tenga una reestructuración financiera en torno a los 130.000 millones previstos, pero por distintos caminos a los que estipulaba el plan de viabilidad. Aquél incluía una ampliación de capital por esa cantidad y después, y cuando el mercado lo permitiera, obtener más fondos de la venta de las participaciones latinoamericanas. Ahora Iberia se deshace de casi todo Aerolíneas, de Ladeco y de Austral (en dos partes de 16.000 millones cada una) para poder ampliar capital en 107.000.Ayer la satisfacción en el Gobierno venía más porque se haya desbloqueado el proceso, que por la cantidad finalmente obtenida. "Lo mejor de la autorización de Bruselas", dijo el ministro de Economía, Pedro Solbes, en los pasillos del Congreso de los Diputados, "es que se ha producido y eso nos permite avanzar en el proceso". Precisó que la cifra "queda algo por debajo de lo que hubiera sido el deseo español", pero añadió que "son cifras con las que se puede vivir y con las que se puede producir el proceso de adaptación y de modernización previsto".

Tras el principio de acuerdo alcanzado ayer la junta de accionistas de Iberia, convocada para el próximo día 23, decidirá una ampliación de 87.000 millones. El consejo propone hasta 130.000. Eguiagaray anunció hace días, en pleno bloqueo de la negociación, que la ampliación se haría sin la autorización de Bruselas a riesgo de acudir al Tribunal de Luxemburgo sin Kinnock no aceptaba.

Buscar un socio

Otro motivo de satisfacción ayer era el señalar que la ampliación no se trata de una ayuda de Estado. En este sentido, tanto el ministro como Teneo y el presidente de la compañía, Juan Sáez, se mostraron contentos. Sáez dijo estar "encantado" porque ello le permite empezar a negociar con posibles socios de Iberia sin estar atado de pies y manos. "De todos los últimos procesos de recapitalización en las compañías aéreas europeas", dijo, "sólo dos, el de Lufthansa y el de Iberia han sido considerados como operaciones de mercado y no como ayudas".

La preocupación venía ayer por la actitud que adoptaran los sindicatos, especialmente el de pilotos (SEPLA). "Hay que ver" dijo Eguiagaray, "si son suficientemente conscientes de ver que la marcha de la compañía no es sólo cuestión de costes financieros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de diciembre de 1995