El Barca hace profesión de perdedor ante el Cibona

El Barcelona reincidió ayer en hacer una rutina de su rendición. El equipo azulgrana se puede colgar de varios inconvenientes, las ausencias de Andreu y Ferran, la lesión de Fernández o la calidad del equipo croata que parece ser un pozo sin fondo en dar la alternativa a nuevos talentos. Pero nada le exime de una nueva demostración de su actual carencia de poder de decisión. Es capaz el Barcelona -lo fue ayer-, de mantener el tipo, salir de baches e incluso meter miedo (32-35, m. 16), pero no de lo más importante: decidir. La reiteración de los hechos -séptima derrota entre Liga ACB y Liga Europea- pone en evidencia al grupo azulgrana. Hace aguas justamente cuando el partido entra en su fase crucial, que no siempre coincide con los minutos finales. Fue el caso de ayer.Tan desastroso inicio del segundo tiempo hizo el Barcelona -3 minutos se pasó sin anotar y casi 14 sin dar fe de vida, salvo Godfread- que el boquete que abrió el Cibona sólo dio pie a los recursos de los desesperados. Los 11 puntos por los que perdía a 7 minutos del final (61-50) sólo dejaban resquicio para poner en práctica las tretas del que ya ha subido todos los peldaños hacia el cadalso. Aíto García Reneses realizó cuatro cambios al unísono, hizo debutar en partido oficial a Dueñas, puso en acción una defensa en zona. Pero ni por esas. Donde no funcionaron los recursos habituales, menos lo hicieron los de emergencia.
El Cibona dio una lección de fluidez. No sólo para sacar provecho de sus lanzamientos triples, sino para leer bien el partido en cada acción.


























































