La vivienda y los usuarios
Con los alquileres de viviendas y otros inmuebles se está haciendo igual que si en la carne u otros alimentos se diese manga ancha para que, en nombre de la oferta, se produjesen y suministrasen esos artículos podridos o en cualesquiera condiciones, por pésimas que fueran.Lo que se ofrezca en alimentos, vivienda o cualquier otro bien o producto tiene que servir, ante todo, para resolver de manera adecuada las necesidades de los consumidores y usuarios.
Y, desde luego, no implantados primero por el decreto Boyer y ahora por la ley de desahucios, con el absurdo y leonino sistema de desalojos forzosos por plazos que establece dicha ley y que viene a añadirse, para colmo, al descontrol y, por tanto, a la franquía para el abuso en los precios.
A los promotores y constructores será oportuno y acertado darles facilidades urbanísticas, de suelo, fiscales y financieras, pero es erróneo y totalmente in justo sacrificar los más básicos derechos de los ususarios, como se hizo con el decreto Boyer y se ha hecho con la ley de desahucios, viéndose obligados los ciudadanos a procurar huir a toda costa de tal decreto y de semejante ley, lo que se traduce en el fuerte encarecimiento de las viviendas en propiedad que a todos nos es bien ostensible.-


























































