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INVESTIGACION DE LA GUERRA SUCIA

Martínez Torres dice que Interior veía "con buenos ojos" el secuestro de etarras

El ex comisario Jesús Martínez Torres afirmó ayer ante Eduardo Móner, instructor del caso GAL en el Supremo, que José Barrionuevo, ex ministro del Interior, y Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, veían "con buenos ojos" el secuestro de etarras en Francia, según informaron abogados que asistieron a la declaración. Martínez Torres, que era comisario general de Información cuando los GAL estuvieron más activos, dijo que, por su conocimiento del departamento, ese tipo de acciones -se refería al intento de secuestro del etarra José María Larretxea- sólo las podía decidir el ministro o el director general de Seguridad, entonces, Rafael Vera.

El ex policía, que declaró ayer en calidad de imputado, negó cualquier relación con el secuestro de Segundo Marey y afirmó que se encontraba en Francia en una reunión de coordinación antiterrorista entre las autoridades españolas y francesas durante las fechas de la citada acción de los GAL. Martínez Torres dijo que si hubiera sabido que iban a secuestrar a Marey no hubiera acudido a la reunión, porque le habría colocado en una situación embarazosa. En el encuentro antiterrorista, según el ex comisario, se desconocía si el secuestro era obra de ETA o de otro grupo, porque todavía no habían aparecido los GAL.El ex comisario aseguró que se creó un comité de enlace entre las policías francesa y española para investigar los atentados de los GAL y él, como comisario general de Información fue el primer responsable, aunque el mando operativo encargado de los contactos era el comisario Alberto Elías, ya fallecido. Por la parte francesa figuraba el comisario Claude Bordón, de la poIicía judicial.

Del intento de secuestro del etarra Larretxea, el ex comisario general de Información dijo que sí tuvo conocimiento, aunque no se le consultó. "Fue una acción mal planteada, y realizada, por lo que no pensé que pudiera repetirse, declaró al juez. Por ello, según explicó, no relacionó el incidente con el secuestro de Marey.

El secuestro de Larretxea, a su entender, no pudo ser decidido por Francisco Álvarez, como se ha dicho, sino por la cúpula de Interior, el ministro o el director de la Seguridad del Estado.

Martínez Torres afirmó que el comisario Miguel Planchuelo tiene animosidad contra él porque recomendó su cese como jefe de Policía de Bilbao y no sabe las razones de Álvarez para implicarle en el caso GAL. Planchuelo ha declarado que Martínez Torres fue quien facilitó la información para que se secuestrase a Mikel Lujúa, el etarra con el que los mercenarios de los GAL confundieron a Marey. También Álvarez ha acusado por estos hechos a Martínez Torres. Por su parte, éste negó ayer haber manejado fondos reservados.

Móner, ante las contradicciones existentes, ha decidido que el miércoles se celebren careos entre Martínez Torres y los otros dos policías.

El magistrado ha decidido citar en breve al teniente coronel Juan Alberto Perote, ex número dos del Cesid, y está estudiando si llama al el general Emilio Alonso Manglano, ex director del centro. Móner no ha decidido todavía reclamar los documentos del Cesid que afectan a los GAL, y que también había requerido Garzón. El instructor del Supremo espera que el fiscal y las partes le informen sobre si debe reclamar los documentos o consideran que no tienen interés para la causa.

Por otra parte, Móner negó ayer que tenga intención de reclamar a Garzón los restantes sumarios sobre los GAL por su puesta conexidad con el caso principal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de noviembre de 1995

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