El Supremo jusfica el informe Crillon sobre Conde y su pago con fondos reservados
Las actuaciones del entonces presidente de Banesto, Mario Conde, podían suponer un grave riesgo para el sistema financiero y ello justifica que se encargara, en enero de 1992, un informe a una agencia de detectives sobre las actividades del financiero y se pagara con cargo a los fondos reservados. Así lo deja sentado el Tribunal Supremo en el auto en el que se acuerda el archivo de la denuncia presentada por el ex director general de la Guardia Civil Luis Roldán contra el ex vicepresidente Narcís Serra y el ex ministro Julián García Vargas por el encargo del denominado informe Crillon.El Supremo avala "el empleo de fondos [reservados] para investigar las actividades del presidente de uno de los principales bancos de la nación, con objeto de conocer posibles irregularidades".


























































