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GENTE

CONSEJOS PARA HUGH GRANT

Londres / Los Ángeles

La desdichada aventura de Hugh Grant y sus actos impúdicos con la prostituta Divine Brown han pasado de la crónica de escándalo al centro de interpretación de los sesudos analistas de la prensa seria. Mientras los tabloides británicos especulan sobre el futuro de las relaciones del actor con su amiga, la actriz y modelo Elizabeth Hurley, el londinense The Times se pregunta: "¿Podrá Hollywood perdonar, algún día a Hugh Grant?". Pregunta a la que parece contestar Daily Telegraph, que estima que cosas peores han ocurrido en la meca del cine, desde el asesinato que destrozó la carrera de Roscoe Fatty Arbuckle en los años veinte hasta la inculpación de Roman Polanski en 1977 por presunta violación de una menor. En este sentido, el rotativo cree que el suceso podría dar una nueva dimensión a la carrera del actor, encuadrado hasta ahora en el papel de joven encantador.s audaz se muestra The Independent, que, tras recordar que "Hollywood adora perdonar", elabora un atrevido plan de rehabilitación con varios puntos: excusarse en un programa de televisión de gran audiencia; "revelar" que con ocho años fue molestado sexualmente por un tío suyo al que creía amar; escribir un libro en el que admita que sufre "disfunciones sexuales"; casarse con su novia, Elizabeth Hurley, si es que ella quiere. Si todo esto falla, podría iniciar una nueva carrera con nombre falso. Mientras tanto, los amigos y colegas de Grant minimizan el incidente. Mike Newel, que le dirigió en Cuatro bodas y un funeral, cree que muchos de los comentarios que ha oído son "histéricos, hipócritas y exaltados". Harvey Weinstein, uno de los presidentes de Miramax Films, que distribuye la última película de Grant, estima que probablemente todo fue "un error inocente" y no cree que perjudique su carrera. Por su parte, Grant ha contratado los servicios de Howard Weitzman, el abogado que cuenta entre sus clientes a Michael Jackson, John DeLorean y O. J. Simpson, para su comparecencia ante el juez el próximo 18 de julio. Y mientras Elizabeth Hurley, que por ahora se ha negado a hacer declaraciones, asistió ayer en Londres, con el semblante muy pálido, al lanzamiento de un nuevo perfume de la casa Estée Lauder, llamado Pleasure, es decir, Placer. Según ha declarado, se encuentra "perpleja y triste" y no está "en condiciones de tomar decisiones" respecto a su futuro. "Todo esto", añadió, "es muy doloroso para mí. Durante años le pedí ayuda a Hugh en los momentos difíciles y ahora, aunque mi familia y mis amigos han sido muy amables, me siento sola".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de junio de 1995