¿Un crimen Perfecto?

Sospechoso de asesinato cuando era menor, no es juzgado porque ya es mayor de edad

Los vecinos están indignados; la familia de la víctima, estupefacta; la madre del principal sospechoso del crimen, muy contenta, y los juristas no se ponen de acuerdo. Éstos son los ingredientes de un caso insólito: un homicidio que se ha quedado, de momento, sin un presunto autor por una cuestión de edad. Raúl R. H. tenía 14 años cuando huyó de su casa, en Alcàsser (Valencia), el mismo día en que apareció asesinada a puñaladas Asunción Navarro, de 27 años, empleada de un videoclub y recién casada. La investigación le señaló como el posible culpable de esa muerte, pero la Guardia Civil nunca lo pudo aclarar. Raúl ha permanecido en paradero desconocido hasta el pasado viernes, cuando, ya con 19 años, se presentó voluntariamente a la fiscalía de menores de Valencia. Con la ley en la mano, no le puede juzgar ni un tribunal de menores ni uno ordinario.El principal sospechoso del crimen llamó el pasado fin de semana a su casa en Alcàsser y le dijo a su padre que estaba en Valencia y que quería entregarse. Según asegura su madre, no habían sabido nada de él desdé", el día del crimen, el 28 de abril de 1990, cuando su pista se perdió en la localidad valenciana de Silla. Hasta allí le había llevado una maestra del pueblo que reconoció después su foto y relató a la Guardia Civil que el muchacho tenía la palma de la mano llena de sangre y arañazos.Ni se resolvió entonces el caso ni parece que vaya a resolverse ahora. Raúl, como menor que era, "está exento de responsabilidad criminal", recuerda el abogado Antonio Reyes. La edad penal se inicia cumplidos los 16, y las normas que rigen el proceso penal "son de necesario y obligado cumplimiento, inmodificables y no derogables" aunque lo pidieran las partes implicadas, afirma. Las medidas reeducadoras que le hubiera impuesto entonces un tribunal de menores sólo estarían vigentes hasta que cumpliera los 18, y ya tiene 19. Así las cosas, un intento de enjuiciar a Raúl por la ley de menores "acabaría en nada", dice por su parte el letrado Manuel Sáez. "Está en libertad y así se quedará", añade.

Mientras, Jesús Sancho-Tello, abogado de la familia de la fallecida, ya se ha puesto a trabajar para impedir este vacío legal. Primero intentará enterarse "bien de lo que ha pasado", porque tanto la familia Navarro como la Guardia Civil, con una orden de búsqueda y captura contra Raúl, se han enterado por los medios de comunicación de la entrega voluntaria del joven.

"Sería increíble que quedara impune", exclamó el sábado Mario Navarro, hermano de la víctima, al conocer la noticia. "Tiene que ser juzgado por la ley de menores y se le debe imponer una pena, aunque no la cumpla", opina el letrado Sancho-Tello.

"No hay derecho". Ésta fue ayer la reflexión coincidente entre los vecinos de Alcàsser al enterarse de que Raúl R. H. está en libertad y probablemente no será juzgado. "Lo tenía bien claro cuando se entregó; le han asesorado bien", afirma un abogado de Valencia que prefiere no identificarse. En un pueblo que aún clama venganza contra Antonio Anglés, buscado por la violación y el asesinato de tres jóvenes de la localidad en 1992, algunos vuelven a evocar la ley del talión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de mayo de 1995.

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