Tribuna:EL CAMINO DE LA EUROCOPAEL QUIRÓFANO
Tribuna
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Bienvenido sea un punto

Bélgica. Desde que salió de Bruselas renunció al ataque. Su única idea era la de conseguir un punto. Para ello diseñaron una barrera delante de la línea de su área. Allí esperaron a los jugadores españoles. Defendieron con uñas y dientes cada centímetro y cada balón que estuviera en las proximidades de su portería. No tenían permitido hacer florituras. Sólo cuando la situación era lo suficientemente cómoda intentaban organizar el contragolpe. Para ello dedicaron a un solo jugador. Este se las tenía que ver con dos defensas que nunca le dieron oportunidad de causar peligro. Los belgas salieron de la monotonía cuando recibieron el gol. Duró lo justo, pues al minuto, tras el empate, volvieron a su planteamiento inicial.España. Comenzó el partido con la tranquilidad que da la diferencia de puntos lograda hasta ahora en la fase de clasificación. Desde el inicio quiso controlar el balón y jugarlo con seguridad. Esperaba que su rival intentara más. Viendo que era el único equipo que quería conseguir algo, decidieron arriesgar más que su contrario. Poco a poco fueron intentando jugadas individuales y con más profundidad. Enseguida sacaron provecho de ello. Pero también rápidamente recibieron una dura contestación. Quizá esto les convenció más aún de que con el control del esférico no les podrían hacer ningún gol más. Entonces se inició un juego sin profundidad. Abusaron de balones en horizontal y hacia atrás, dejando para jugadas aisladas la búsqueda de ocasiones de peligro.

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Control. A menudo se opina que quien posee más tiempo el balón domina el juego. Pero ayer ¿quién dominó a quién? Bien es cierto que España tuvo el balón más que la selección de Bélgica, pero también lo es que en ningún momento los belgas estuvieron agobiados por el dominio español. Daba la sensación de que el equipo local realizaba sólo aquello que el visitante quería que realizase. Bélgica consiguió crear el ritmo de partido que a ella le interesaba, mientras que España en ningún momento estuvo segura de que fuera el que más le convenía. Y lo que es más importante, no fue capaz de romperlo e imponer otro más de acuerdo a sus intereses. Por eso es importante saber quién fue el que controló el partido.

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