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MUNDIAL DE ATLETISMO EN SALA

Los júniores crecen

Cuatro de los atletas del equipo español que mejores clasificaciones consiguieron tienen entre 19 y 22 años. A sus condiciones naturales unen ambición, descaro y profesionalidad. En su bautismo en la alta competición dejaron ver su talento de campeones, que ya mostraron en su época júnior.Fermín Cacho falló, pero surgió Mateo Cañellas (22 años). Eso es tener el relevo asegurado. Y cuando no es Cañellas es Viciosa. En España, los corredores de 1.500 metros surgen por doquier. Ya hay cuatro que han sido subcampeones del mundo en pista cubierta (González, Abascal, Cacho y Cañellas). El último en incorporarse a esta lista de élite no vivió el sábado un día de fortuna. Cañellas ya fue campeón de Europa júnior en 1991 y llevaba una intensa preparación: venció en los 1.000 metros de la reunión de Madrid; fue segundo en la dé Sevilla; y en los Campeonatos de España, Cacho nuevamente volvió a notar su aliento en el cogote.

Hubo otros jóvenes que sin ganar medalla sembraron una excelente impresión. Manolo Martínez (20- años) fue cuarto en lanzamiento de peso. Dispone también de una buena hoja de servicios: campeón europeo y subcampeón mundial junior.

José Manuel Arcos (22 años) fue quinto en salto con pértiga. Con sólo tres años de práctica se ha elevado hasta 5,70 metros. Antes hacía decatlón, pero las lesiones le hicieron abandonarlo.

Marta Domínguez (19 años) cada vez, que corre establece el récord de España en los 3.000 metros. En Barcelona fue sexta con una marca (9in 01,7%) casi de élite. Fue campeona europea júnior en 3.000 y subcampeona mundial en 1.500.

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