El Rayo sigue su carrera

Osasuna cae en Vallecas con dos futbolistas menos

Favorecido por la superioridad numérica y con un juego más gris que otras tardes recientes, el Rayo adelantó metros en su carrera hacia Primera. La victoria reforzó su liderato y agrandó la leyenda: sigue sin perder desde que se fue David Vidal, y ya van 13 jornadas. Por si fuera poco, los de Vallecas dejaron herido a un rival directo, Osasuna, al que apartaron a seis puntos de distancia y, con el particular ya resuelto (0-0 en Pamplona). El proyecto de ascenso crece.. Fue un duelo descompensado. Osasuna apareció en el partido sin el lustre que se le presuponía, sin ese aspecto de equipo cuajado que aventuran buena parte de sus apellidos. Larrainzar, Ibáñez, Ziober, Pizo Gómez, Carlos Gardía, Soler... Debajo de cada camiseta roja había una historia. Pero aquel puñado de ex primeras llegó a Vallecas empequeñecido.

Luego, el encuentro le fue pegando balazos con el paso de los minutos: Asier se fue a la ducha a los 15 minutos y Ziober se empeñó en acompañarle a los 44. A Osasuna sólo le quedaba rezar. Porque, además, el Rayo había salido lanzado, con ganas de morder en la presión y de llegar cuanto antes al triunfo. Un gol en el zurrón y dos hombres de más hacían presagiar una segunda mitad festiva para el Rayó. Sucedió todo lo contrario.

Osasuna recompuso su equipo hasta dejarlo en dos líneas de cuatro, en las que todos tuvieron licencia para atacar y obligación de defender. Al Rayo, en cambio, no le salieron las cuentas. Se supo con dos futbolistas más pero no encontró la superioridad numérica por ningún lado. El estado del Rayo animó de forma ficticia a Osasuna, que llegó a creerse capaz de la hombrada. Onésimo apagó sus ilusiones a 10 minutos del final: tiró un sombrero de lujo y Calderón lo adornó

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