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La audiencia es la que manda

Hermida, Tola, Ibáñez Serrador y Loreñzo Díaz, debatieron sobre la televisión

Ni los responsables de las cadenas ni las grandes estrellas mandan realmente en televisión. "El poder o tiene la audiencia. Es tu patente para sobrevivir en televisión. Si una semana no consigues el índice de audiencia esperado, pobre de ti", aseguró ayer el periodista Jesús Hermida en el transcurso de un debate sobre la historia de la televisión.El resto de contertulios, los realizadores y presentadores. Fernando García Tola y Narciso Ibáñez Serrador y el sociólogo Lorenzo Díaz, autor de La televisión en España; 1949-1995, coincidieron en dicha afirmación y se adentraron en el peligro que esto supone para la audiencia más indefensa, los niños. Fueron Ibáñez Serrador y García Tola quienes más se enzarzaron en una acalorada discusión al respecto. "La televisión tiene que formar a los niños y se ha convertido en una caja peligrosa para ellos", espetó Ibáñez, Serrador. Tola le rebatió: "La televisión es un instrumento más. Tenemos que preocuparnos de enseñar a los niños a elegir un programa, y no al revés". Esta reflexión no arredró a Chicho Ibáñez, quien insistió en el pésimo gusto de la mayoría de los programas. "Y no me refiero ni a la violencia ni al sexo. En general son programas burdos, de mal gusto y que, por tanto, influyen en la formación de los niños", explicó el director del programa Luz roja, que presenta Elena Ochoa en TVE-1, quien destacó que la televisión se ha convertido en un auténtico canguro.

Intento de linchamiento

Por su parte, Fernando García Tola, descubridor en televisión de Mercedes Milá, y presentador de uno de los programas de mayor éxito en los años ochenta, Si yo fuera presidente, dejó claro que le molestan las asociaciones de telespectadores. "Hay un intento de linchamiento por parte de estas entidades para acabar con el sueño dorado de la televisión. Siempre habrá personajes al acecho que querrán. influir en la programación. La violencia se ha plasmado en cuadros en literatura y sólo molesta cuando aparece en la pequeña pantalla. El peligro está en quién decide qué programa hay que ver y cuál no", reflexionó el periodista.

Llegados a este punto del debate, Jesús Hermida aseguró que es cada telespectador quien lleva la tijera de censor. "Las asociaciones tienen derecho a protestar, pero llegar al fiscal para que prohíba un programa me da miedo", señaló el presentador de Hermida y compañía, que emite Antena 3. "Un espacio desaparece cuando la gente no lo ve", prosiguió Hermida. "De todas formas, la audiencia es la que tiene que dar la talla. Siempre hay alguien que dice que tal o cual programa, es horroroso, pero aprieta el botón y lo ve. Y citó como ejemplo los reportajes televisivos sobre el triple crimen de Alcásser. "Nueve millones de personas los siguieron", dijo Hermida, "y al día siguiente los calificaron de horrorosos".

Para el sociólogo Lorenzo Díaz, también es la audiencia la primera responsable de la telebasura. "Los programadores se adueñan de las expectativas de la opinión pública. Son las audiencias las que reivindican esos tipos de prograrnas", explicó Díaz.

Como broche a la tertulia, Jesús Hermida, sufridor cada semana de la presión del índice de audiencia, hizo un llamamiento para que éste no obsesione a los profesionales de la televisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de febrero de 1995