Paralizado otro desalojo de un guardia civil
Sebastián Medina, de 64 años, capitán retirado de la Guardia Civil por invalidez física, al volcar una tanqueta que conducía, se libró ayer de tener que desalojar el piso del instituto armado donde habita hace dos décadas, en Sotomayor, 11 (Chamberí). No es la primera vez que el Patronato de Viviendas de la Guardia Civil paraliza el deshaucio de un agente jubilado.
Los contratos de estos pisos, con rentas entre las 2.000 y las 4.000 pesetas mensuales, tienen una cláusula que obliga a los miembros del cuerpo a abandonarlos al jubilarse. Los afectados creen que ese requisito vulnera la Ley de Arrendamientos Urbanos. Portavoces del Patronato aseguraban en mayo que las condiciones de estos contratos están en estudio.
Cada vez que un guardia civil de estos bloques recibe una orden de desalojo sus vecinos se parapetan para impedirlo.


























































