Un joven, en estado grave después de recibir una cuchillada en la cabeza por defender a la camarera de una discoteca
Defender a una camarera a la que otros clientes insultaban le costó a Rafael M. O, de 21 años, una cuchillada en la cabeza. El joven, que ingresó muy grave en el hospital Clínico con un trozo de hoja del cuchillo clavado, permanecía ayer ingresado en la unidad de vigilancia intensiva (UVI) de este centro sanitario y evolucionaba favorablemente. En la tarde de ayer estaba previsto someterle a un escáner antes de decidir su traslado a otra dependencia hospitalaria para pacientes menos graves.
Los hechos ocurrieron el sábado de madrugada en la discoteca Vértigo, situada en la zona de bares conocida como los bajos de Aurrerá, en Argüelles (Chamberí). A este complejo, situado entre las calles de Gaztambide y Andrés Mellado, acuden numerosos jóvenes durante los fines de semana. No es la primera vez que se produce una reyerta.
Era la hora de cerrar y la camarera invitó a concluir sus consumiciones a dos parejas que se encontraban en la barra. Estos clientes ya se habían metido antes con la empleada y en ese momento comenzaron a insultarla, según portavoces del Cuerpo Nacional de Policía.
Rafael y sus amigos presenciaron la afrenta y salieron en defensa de la chica. Ahí comenzó una pelea entre ambos grupos. El personal de la discoteca separó a los contrincantes y echó a los camorristas a la calle. Pero, cuando Rafael y sus amigos abandonaron el local, uno de los provocadores estaba esperándoles. Se inició una nueva trifulca.
Un pulverizador
En medio de la pelea, la mujer que acompañaba al camorrista extrajo de su bolso un pulverizador, roció a los amigos de Rafael y entregó a su compañero un cuchillo. Éste, aprovechando la confusión, clavó el arma blanca a Rafael en el lado izquierdo de su cabeza, siempre según la versión policial. La hoja se partió y un trozo de la punta se le quedó clavado.Los agresores escaparon rápidamente y la víctima quedó malherida, siendo trasladada poco después al cercano hospital Clínico.
El autor de la cuchillada es, según testigos presenciales, otro joven de 19 a 20 años, 1,70 metros de estatura, complexión normal, pelo moreno y corto, que vestía ropa vaquera e iba acompañado de una chica rubia de edad parecida y pelo largo.


























































