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Cartas al director

Medida "justa y equilibrada"

Leo el anuncio en prensa de la "justa y equilibrada" medida de subir las tasas telefónicas y me siento aterrada. Mis pupilas se Pasa a la página siguiente

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dilatan y mis manos, que sujetan el periódico, comienzan a dormirse. La hoja en negrilla cae al suelo. Suena el teléfono.

De pronto, tengo miedo. Hace demasiado tiempo que no escuchaba el largo ring, ring y estridente sonido. ¿Quién podrá ser ... ? El teléfono blanco de teclas redondeadas y azuladas se pone en pie y avanza hacia mí. El cable es inmenso. La diminuta cinta del contestador resbala por el brazo del sofá rojo. Sigue sonando. Quizá me llame alguna empresa para darme un trabajo... ¡Tantos "te llarnaremos"! Pienso que hace siglos que ya no puedo pagar las facturas del teléfono. Es imposible que suene. Veo las cifras: el 30%, y dentro de poco el 60%, van a aumentar más las tarifas telefónicas. Recuerdo cuando el descolgar el auricular era una delicia, un mundo nuevo. Escuchar y conversar con quien estaba lejos de mí, demasiado lejos. Pero ahora el teléfono suena. Es imposible, quizá esté soñando. Puede que sea la Compañía Telefónica. Y me avisen de que se lo van a llevar. No pienso pagar ni un duro más porque ya no lo tengo. Prefiero enviarte esta carta. Pondremos de moda al cartero. Olvidemos lo que fue el teléfono hace millones de años. Pronto se extinguirán, al igual que sucedió con los dinosaurios.-

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