Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Cuidar el Retiro

Ciertamente no, para bien y para mal, pero a veces parece que lo olvidamos. Por ello no podemos permitir que el Retiro, un jardín cuya creación se inició en 1633 bajo el reinado de Felipe IV y a instancias del conde-duque de Olivares, ideado como un lugar -su propio nombre lo indica: el Buen Retiro- para descanso y recreo construido extramuros de la ciudad, con caminos umbríos, y enarenados bordeados de árboles y plantas que conducen a emplazamientos escogidos para disfrutar en calma de la belleza del entorno, sea invadido y ocupado por familias completas, perros, patinadores, ciclistas dé montaña, echadores de cartas, vendedores ambulantes, pandillas de adolescentes, aficionados al radio-control, marionetistas, .pintores payasos, bailarines, vagabundos, deportístas, músicos, variopintas tribus urbanas ... ; da cabida a exposiciones, ferias, club de jubilados, guardería, junta municipal de distrito, aguaduchos, piragüismo, natación, espectáculos de flamenco, competiciones deportivas, galas, festivales de cine... No. Sugiero una crítica e inteligente selección del número de visitantes y de las actividades que practican, teniendo en cuenta el respeto a su trazado original, las características de su topografía, su capacidad real y el deterioro que están sufriendo sus valiosas especies vegetales por tan descontrolada y masiva afluencia.No cabe tanta gente. Y no creo que un bien deba estar al alcance de todos si la consecuencia es su, destrucción inapelable y sistemática-

.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_