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MUNDIAL 94

"Coge un vídeo de Corea y y veras lo que nos espera"

No hay un solo dato que avale a Corea del Sur: se clasificó gracias a un gol del japonés Hashiratani en propia puerta; no ha ganado uno sólo partido de los ocho que ha disputado en una fase final (siete derrotas y un empate) y nunca superó la primera fase en sus tres únicas participaciones (1954, 1986 y 1990); perdió con España en Italia-90 (3-1) y las apuestas le relegan hasta el penúltimo lugar en la escala de favoritos (750 a 1) superando sólamente a Arabia Saudí (1.000 a l). No hay por donde cogerle estadísticamente.La dificultad del choque que anuncia Javier Clemente es, momentánemante, intangible. "Coge un video de Corea y te darás cuenta de lo que nos espera", advierte Andoni Goikoetxea, segundo de Clemente, y hombre espía de la selección (permanece en Chicago para presenciar el partido inaugural entre Alemania y Bolivia).

Kim Ho, central en su época de futbolista, no admite demasiadas frivolidades en su equipo. Responde al perfil de técnico parecido a Clemente. Exige disciplina táctica, desarrolla un trabajo meticuloso y defiende la condición física como factor fundamental de un equipo. No ha tenido tampoco reparo en practicar una reestructuración profunda en el grupo, y sólo seis futbolistas que acudieron a Italia se mantienen en la actual selección. Es, sin embargo, un tipo mucho más frio que el seleccionador español. Kim Ho, en cualquier caso, ha desafiado a Clemente. Dice que le han contado que el técnico vasco aseguró a una televisión que le meterían cinco a Corea. La respuesta ha sido contundente: "Vamos a dar lo mejor de nosotros para ganar a España y luego a Boliva". No habla para nada de Alemania.

Tono amenazador

"El calor nos está asfixiando", prosigue en tono amenazador Kim Ho, "pero ganarnos no será fácil para nadie. Somos gente de temperamento agresivo y no conocemos el miedo. Sólo he convocado a combatientes y, por tanto, puedo presumir de tener la mejor selección de todos los tiempos". Tienen los coreanos un afán de victoria desmesurado. La pérdida de su hegemonía futbolística en Asia, puesto que la nueva liga japonesa le ha hurtado el protagonismo, les obliga a reivindicar su nombre en el Mundial.

Puede que su fútbol sea muy mecanizado y poco imaginativo, pero su espíritu de solidaridad les convierte en un ejército de abejas turbadas.

La consigna de Clemente al equipo será la de no ir a saco a por la victoria desde el pitido del árbitro. "No se sabe cuanto pueden aguantar los coreanos. Tenemos que estar preparados para todo", coinciden los futbolistas españoles. "No hay que tener prisa, aunque no hay otra salida que la victoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de junio de 1994