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La invención de Berasategui

De la noche a la mañana, París ha descubierto un jugador español inventor de un golpe. Es una forma de jugar tan atípica que nadie ha conseguido encontrarle unas raíces. Nada parecido. El nombre de Alberto Berasategui ha aparecido en las portadas y ha llenado páginas deportivas de los diarios del mundo entero. Y, aunque él ha intentado explicarlo, son pocos los que comprenden con exactitud cómo puede pegar con la misma empuñadura y con la misma cara de la raqueta su derecha y su revés.

Ayer, el diario Libération dedicaba su titular principal de deportes a Berasategui. Explicaba la rareza de su golpe de derecha. Sin embargo, la foto que aparecía era del italiano Andrea Gaudenzi. Un simple despiste que denota un cierto desconocimiento del tenista español. En realidad, lo que más se conoce de Alberto, como él mismo presuponía, es su drive.

Ayer, Manuel Orantes, que junto a Javier Duarte trabajó con Berasategui cuando llegó a España a los 16 años, definió su drive como "probablemente, el mejor del circuito". A Orantes le sorprende que Berasategui haya tenido una evolución tan rápida. "Tanto Dudu -diminutivo de Duarte- como yo, confiamos siempre en él. Sabíamos que sería un buen jugador. Pero esta explosión actual, tan rápida, no la imaginaba", confiesa.

Berasategui es el cuarto jugador en la historia del torneo que ha alcanzado los cuartos de final habiendo disputado sólamente nueve sets -dos de sus rivales se retiraron sin concluir sus encuentros- Anteriormente lo habían hecho Guillermo Vilas (1980), Tony Roche (1969) y Thomas Koch (1968). Además, Alberto es quien menos tiempo ha invertido hasta el momento: 5 horas y 23 minutos para ganar cuatro partidos.

Sus condiciones para afrontar su partido de cuartos ante el croata Goran Ivanisevic, quinto jugador mundial, son óptimas. Hasta ahora se han enfrentado sólo una vez, en segunda ronda de Roland Garros el año pasado. El triunfo fue para el croata. "Sin embargo, ahora juego mejor", dice Alberto.

La misma opinión es compartida por Andrés Gimeno: "Debe ganarle", asegura el ex-campeón de Roland Garros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 1994