Ocho jugadores, agredidos por medio centenar de aficionados
Un jugador de 17 años con conmoción cerebral, tres con collarín y cuatro con el cuerpo sembrado de moretones es el más sencillo parte de guerra que se puede firmar sobre los sucesos acaecidos el pasado domingo en Manzanares el Real, en el transcurso de un partido de fútbol de categoría juvenil que disputaban el equipo de casa y el San Lorenzo de El Escorial.Como "Jauría humana" han llegado a calificar algunos testigos a los 50 aficionados que, mediado el partido, saltaron al campo a agredir a los jugadores visitantes. Su vandálica acción trajo como consecuencia la hospitalización de uno de los futbolistas del San Lorenzo y la visita a la clínica de otros siete compañeros suyos, todos menores de 18 años.
El árbitro, que se libró por los pelos, reflejó en el acta lo sucedido y calificó la agresión como "tumultuosa y salvaje". Según el colegiado, "a varios de ellos llegaron a darles patadas en la cabeza cuando se encontraban en el suelo".
La federación, cuyos responsables se muestran perplejos por lo sucedido, está dispuesta a aplicar sanciones ejemplares. El campo del Manzanares sufrirá, como mínimo, una clausura de seis meses, y no sería raro que se produjese la retirada de la competición de su equipo juvenil.


























































