UN RÉCORD POLÉMICO

Madrid recupera el título de capital de los corredores

Dos centenares de miles de zapatillas, se adueñaron ayer de la Castellana y, oficiosamente, Madrid recuperó el título de ciudad organizadora de la carrera popular con mayor número de participantes. La anterior marca -en poder de Barcelona con 92.874 corredores- se superó con apuros. Los organizadores aseguraron que se apuntaron 95.927 personas a la prueba y entraron en la meta 93.567. Sin embargo, existen grandes diferencias entre ambas carreras. En Madrid, el itinerario surca 4,5 kilómetros cuesta abajo y en Barcelona se recorren 12 sinuosos kilómetros. Para el alcalde de Madrid, José Maria Álvarez del Manzano, "lo importante es ver a la gente en la calle, aunque sea por rivalizar". PASA A LA PÁGINA 3

La carrera se monta "con ánimo" de lucro", según el organizador

VIENE DE LA PÁGINA 1La empresa organizadora de la prueba, Aros Publicidad, reconoció ayer que preparaba la carrera para ganar dinero (véase El País Madrid del pasado sábado). Según su director gerente, Eduardo Garzón, "todo está preparado con ánimo de lucro", y confesó "que se pagaba a los voluntarios".

El récord no será oficial para Guinness España hasta que se comprueben las actas de la prueba, dentro de unos días. Como ya ocurrió el año pasado, hubo cánticos y pancartas en contra de Barcelona. "Si esto no fuese un pique, no vendría tanta gente", señalaron la mayoría de los participantes.

Según los promotores de la prueba, ayer caminaron y trotaron entre la plaza de Castilla y la de Neptuno 93.567 personas. En la línea de meta, 200 voluntarios fueron pulsando manualmente un contador cada vez que entraba un participante. Los datos aportados por la organización serán revisados en los próximos días por Guinness. Entonces se devolverá oficialmente el título a Madrid. Sin embargo, ningún miembro de la organización pudo precisar ayer si se había alcanzado el registro.

Además, la organización adelantó, a través de la megafonía colocada en la meta, que se había batido la marca. "7enernos el récord", dijeron. Pero eran las 11.30, y a esa hora sólo habían entrado en la meta uno de cada cuatro participantes. Un miembro de la agencia Aros se disculpaba: "Casi se puede decir que lo tenemos".

Como ya ocurrió el año pasado, cuando acaban los primeros participantes en Neptuno, todavía había personas que permanecían detenidas en la línea de salida, que se adelantó este año 300 metros para evitar que los corredores se agolparan en el interior del túnel de la plaza de Castilla.

Soldados con permiso

Entre los corredores había casi unos 2.000 soldados de la División Acorazada Brunete, de El Goloso; de la Brigada Paracaidista de Alcalá de Henares y del Regimiento Villaviciosa 14. "Nos han dado dos días de permiso por apuntarnos a la prueba", comentaba Juan José Berdú, vestido con un chándal del Ejército español. Los soldados de El Goloso, en cambio, sólo recibían un día libre por correr.

El primero en llegar fue Tomás Pulido, un extremeño de 25 años que practica habitualmente el atletismo. Detrás llegó una riada de participantes. Pero pocos sudaron. Casi nadie corrió con garbo los cinco kilómetros. José Ramón García, atleta y presidente del club de atletismo Alcobendas, estaba molesto porque la prueba no era ni atlética ni deportiva: "Esto es un pique, y de deporte no tiene nada, porque casi nadie corre".

La mayoría completó el recorrido andando bajo la mañana soleada. Entre ellos, el alcalde, José María Álvarez del Manzano, que caminó, junto a sus tres hijas, escoltado por el edil de Deportes, José Gabriel Astudillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 13 de marzo de 1994.

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