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Muere en un accidente de tráfico el político Antonio de Senillosa

El escritor y político Antonio de Senillosa Cros, de 65 años, falleció anoche en un accidente de tráfico ocurrido en la carretera comarcal que enlaza las localidades de Orriols y Ventalló, en el Empordà (Gerona). El vehículo en el que viajaba Senillosa, un Peugeot 405 matrícula B-5384-JH de color rojo, chocó frontalmente con otro automóvil, un Lancia Dedra matrícula. GE-0322-AW, ocupado por el guardia civil Pablo Varó Urbano, de 53 años, su mujer y sus dos hijos. Como consecuencia del choque fallecieron también Pablo Varó y su hijo Sergio, de 13 años.

La esposa, Mercedes Marín, de 44 años, y otro hijo del guardia civil, Francisco Varó, de 12, resultaron heridos graves y fueron trasladados al hospital de la Seguridad Social Josep Trueta de Gerona. El accidente, una fortísima colisión frontal por causas todavía desconocidas, según fuentes. de la Jefatura de Tráfico de Gerona, se produjo alrededor de las 10 de la noche, cuando Antonio de Senillosa se dirigía probablemente hacia la cercana, población de Sant Mori, para pasar allí la noche en una casa de su propiedad, ya que hoy tenía previsto desplazarse a Perpiñán, en el sur de Francia. El cadáver de Senillosa fue trasladado al tanatorio de Figueres.Senillosa, casado y padre de seis hijos, era un hombre al que su origen aristocrático llevó a ejercer de monárquico desde muy joven, y al que su talante liberal impulsó a oponerse también desde su juventud a la dieta dura franquista. Ello le valió varías detenciones y un destierro en Fuerteventura, este último en mayo de 1962, después de participar, con otros miembros de la oposición democrática al franquismo, en el Congreso del Movimiento Europeo, el célebre contubernio de Munich para la propaganda franquista. En esa etapa fue miembro del consejo del conde de Barcelona.

Personaje inclasificable

Hombre de amplia cultura, colaborador habitual de numerosos periódicos, entre ellos EL PAÍS, era un hombre de difícil clasificación dentro de los esquemas clásicos: "Eso de las izquierdas y las derechas, solía decir, "es algo que dentro de un tiempo hará reír a la gente. Siempre se ha dicho que a la derecha le gustaba más el orden y a la izquierda, la libertad; cuando, en realidad, en los países donde gobierna la izquierda hay menos libertad y más orden, y en cambio en los Estados Unidos, con gobernantes teóricamente de derechas, hay más libertad y menos orden".Esa difícil clasificación, conjugada con su escaso apego a la disciplina, le llevó a participar durante años en la política sin afiliarse nunca a ningún gran partido y colaborando con muchos: en 1979 fue elegido diputado por Barcelona en la lista de Coalición Democrática, que impulsaban Manuel Fraga y el liberal monárquico José María de Areilza. En 1982 trató sin éxito de repetir escaño, esta vez presentándose en la lista del Centro Democrático Social, recién creado por Adolfo Suárez. En 1985 aceptó colaborar con el Gobierno socialista al ocupar la Dirección General de Relaciones Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores.

"Alguna vez", dijo al ser nombrado director general, "se me ha llamado saltimbanqui de la política, pero yo sólo he tenido el carné de un pequeño partido. Yo sigo siendo fiel a mi gente. Tengo, un alto sentido de la fidelidad y de la lealtad. Sí, soy inquieto; mucho. A mí me interesa todo. Lo que pasa es que a cierta gente le irrita que uno sea feliz".

Las muestras de condolencia fueron numerosas anoche. Escritores como Camilo José Cela y políticos como Miguel Herrero de Miñón o Marcelino Oreja quisieron rendirle homenaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de febrero de 1994

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