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Suspendido un año por romper una nariz

Ismael Minaya, futbolista del Atlético Pinar, va a estar sin marcar goles un año entero por romperle la nariz a un rival. Éste ha sido el veredicto emitido por el Comité de Competición de la Federación Madrileña tras estudiar los hechos ocurridos el pasado 12 de diciembre en el encuentro Epsa Internacional-Atlético Pinar, de Tercera Regional. La federación asegura que las pruebas son concluyentes, circunstancia que niegan los responsables del Atlético Pinar.El agredido, Luis Ferrer, ha decidido no volver a correr riesgos similares. Se retira del, fútbol.

La sanción es la mayor que se le ha impuesto a un jugador en lo que va de temporada. El partido había finalizado con el resultado de 2-3 a favor de los visitantes. Ningún suceso especialmente llamativo hacía prever que hubiera problemas a la entrada de vestuarios. De repente, un jugador del Epsa cayó fulminado. Su rostro, bañado en sangre, demostraba que no se trataba de un accidente. Sus compañeros acudieron a socorrerle, y entre la multitud alguien emitió su veredicto: "¡Ha sido el 9!".

El 9 del Atlético Pinar era Ismael Minaya. El árbitro, ajeno a los hechos, recabó la información pertinente, aunque la confusión del momento no le sirvió de especial ayuda. Informó a la Federación Madrileña y ésta comenzó a investigar los hechos. Lógicamente, suspendió cautelarmente al presunto agresor a la espera de conocer el alcance verdadero de la lesión.

El pasado miércoles, la federación dictó sentencia. No encontró dudas en cuanto a la identidad del agresor y le sancionó con un año de suspensión. El parte médico presentado por Luis Ferrer, en el que figura haber estado 26 días de baja, salvó a Ismael Minaya de un castigo mayor. Si la baja hubiera llegado al mes, la sanción habría sido de por vida.

Pero en el Atlético Pinar nadie está de acuerdo con la resolución federativa y por ello van a recurrir. Según Rufino Gutiérrez, su vicepresidente, los que han juzgado los hechos "no tienen ni idea de lo que pasó. No hay una sola prueba que demuestre que el agresor fue Ismael".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de febrero de 1994