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El abogado de Cantó en 'La máquina de la verdad' muestra un poder otorgado por el actor

El abogado Luis Andrés González, invitado al programa La máquina de la verdad del pasado jueves 30 de diciembre, donde actuó como defensor de Toni Cantó ante las acusaciones de la actriz Eva Cobo, ha aportado a este periódico una documentación que le reconoce como representante procesal del actor, que había declarado con anterioridad no conocer a este abogado ni reconocerle como su defensor en el caso de imputación de paternidad (véase EL PAÍS del viernes 31 de diciembre).Cantó afirmó también que se había negado a que nadie actuara en su nombre en el programa, donde la ex compañera del actor y madre de Carlota, la niña que Cantó no reconoce como su hija, vertió duras acusaciones sobre el actor valenciano. Este, por su parte, ha declarado a este periódico que quería a toda costa mantenerse "al margen de este asunto. Tele 5 llamó también a mi abogado a Valencia y les repitió lo mismo, que no queriamos asistir al programa".

Luis Andrés González posee un poder -firmado por Antonio Cantó García del Moral- que le reconoce como representante procesal del actor, fechado en Alicante y otorgado el pasado 23 de mayo por el notario Ricardo Sánchez Jiménez, donde se lee que tanto Luis Andrés González, de Barcelona, como Ricardo Llácer Barber, de Valencia, tienen la facultad de "practicar cualesquiera diligencias, incluso las de carácter personal" en nombre del interesado. Cantó por su parte, asegura que, "de existir ese poder, es válido solamente para las acciones ante un juzgado, no para representarme en un programa de televisión".

Vida privada

Toni Cantó se muestra sorprendido: "He firmado muchas cosas en todo este proceso, pero no creo, haberle dado poderes absolutos a un desconocido. De Tele 5 me llamaron dos días antes y les dije siempre que no, que no me interesaba ese tipo de publicidad. No se puede atentar contra la vida privada de nadie en la televisión con descalificaciones tan burdas. Eso es lo que denuncio y lo que me parece intolerable. Nadie se merece, en un estado de derecho, algo así. La vida privada es privada. Pienso ir al Defensor del Pueblo". El actor sigue estudiando con su abogado

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de enero de 1994