Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Barrio Sésamo

La realidad televisiva infantil me tiene decepcionado. La verdad es que la buena voluntad manifestada en las serles de dibujos animados no puede ser despreciada: la ecología y el delito siguen siendo los temas que a todos nos preocupan. Sin embargo, hay algo que brilla por su ausencia...Yo no sé lo que será, pero a lo mejor es que me estoy haciendo mayor. Tengo 24 años y he crecido con Barrio Sésamo, Un globo, dos globos, tres globos... y Espinete, series memorables en la hora de la merienda. En aquellos momentos, el delito lo combatía el sheriff Coco, y la ecología se plasmaba de lleno con el lagarto Guancho, el gorila Maguila y el oso Yogui, todos ellos presos en parques o zoológicos. También teníamos momentos de humor con dos enamorados de película, como Gustavo el reportero y la cerdita Peggy; y también seres tan abominables como el monstruo de las galletas (claro precedente del paro obrero, que se lo come todo a su paso).

En fin, los personajes antiguos conservaban la pasión teatral en la tragedia y en la comedia: eran más graciosos que los presentes. Incluso salía alguno diciendo que estaba orgulloso de ser azul, mientras cantaba entusiasmado aquello de: "Azul, yo soy azul..., como el mar, el cielo

Barrio Sésamo

y las nubes, azul soy yo...". ¿No es fantástico?.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 1993

Más información