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El deficit público se dispara y supera en un billón al prevísto para todo 1993

MadridEl deterioro de las cuentas del Estado se agrava mes a mes. En agosto, la diferencia entre ingresos y gastos públicos casi duplicó al déficit del mismo mes de 1992. El aumento de agosto lleva el desequilibrio de las cuentas públicas a 2,39 billones de pesetas, el 4% del producto interior bruto (P11B). Como muestra de la espectacularidad de la cifra, este déficit es un billón de pesetas más alto que el acumulado hace un año, y supera también en un billón al que se registró en los ocho primeros meses de 1992.

La caída de la recaudación y el sostenido aumento de los gastos corrientes son las dos causas del fuerte incremento del déficit. En agosto, los ingresos del Estado cayeron un 22% en comparación con el mismo mes de 1992. Los gastos, mientras, crecían casi el 14%.En lo que va de año, el descenso de la recaudación de impuestos se ha compensado parcialmente con un considerable aumento de otros ingresos (ventas de participaciones de Repsol y Argentaria y operaciones en el mercado de divisas para defender la peseta, principalmente). El resultado es que, en estos ocho meses, los ingresos totales son casi idénticos (un 1,8% mayores) a los del mismo periodo de 1992.

La caída de la recaudación es uno de los mejores termómetros de la crisis. Han bajado los ingresos por el IVA (impuesto sobre el valor añadido), el impuesto sobre sociedades y el impuesto sobre la renta.

La recaudación del IVA es un 10,6% menor que en los ocho primeros meses de 1992, y dentro de ella destaca la fortísima caída de las operaciones por importaciones tras la desaparición de las fronteras con la Comunidad Europea el 1 de enero. Por el impuesto sobre sociedades, el Estado ha ingresado hasta el 31 de agosto un 8,8% menos que en el mismo periodo de 1992. El descenso en el IRPF es del 0,61/o. Como agravante de esta situación, el desplome de la recaudación es mayor en agosto que en el conjunto del año.

La caída de ingresos no ha estado acompañado de un freno similar en los gastos. El Estado ha gastado 10,27 billones en los ocho primeros meses del año, un 12,5% más que en el mismo periodo de 1992. Además, los gastos que más crecen son los de las operaciones corrientes y, dentro de ellos, los financieros -un 62%- y la compra de bienes y servicios -un 16,5%-Además, la congelación de los sueldos de los funcionarios no está, acompañada de una subida nula de gastos de personal, que crecen un 4%.

El otro gran bloque de gastos, la inversión, sí ha notado el freno a lo largo de estos meses. Aquí, las inversiones reales crecen un 3,5% mientras que las transferencias de capital disminuyen un 8,3%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 1993

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