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GENTE

Un futuro conde aspira a la presidencia de México

Manuel Camacho, actual regente (alcalde) de la Ciudad de México, es uno de los principales candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que aspiran a sustituir a partir del próximo año a Carlos Salinas de Gortari en la presidencia de México. Sin embargo, se le presenta un inconveniente: enviudó hace dos años y no ha vuelto a casarse. Para ser presidente de México no es necesario estar casado. Pero una de las reglas no escritas de la política mexicana aconseja todo lo contrario, especialmente porque la consorte está destinada a ocupar importantes funciones en el protocolo presidencial como primera dama del país.A tan sólo unos meses del destape presidencial mexicano, Camacho, de 47 años y padre de tres hijos, acaba de destaparse públicamente con una atractiva joven mexicana que trabaja como ejecutiva en un banco del país: Leonor Mónica van der Vliet y de Campero, a quien conoció hace casi un año, a la vuelta de un viaje de ésta a la Expo 92 de Sevilla.

A la pareja se la vio por primera vez junta días pasados en una cena oficial que el presidente Salinas ofrecía al primer ministro de Jamaica, Percival James Patterson, en el palacio presidencial de Los Pinos. La presencia de ambos, primero en un acto de Estado y después ya por la calle como novios formales, confiere a la relación un carácter oficial que, según medios próximos a Camacho, puede desembocar rápidamente en boda.

La gran sorpresa no es la juventud ni la profesión de Leonor Mónica van der Vliet y de Campero, hija única de padre holandés y madre mexicana, sino su origen aristocrático, ya que Camacho se ha enamorado ni más ni menos que de la actual condesa de Alcaraz, uno de los linajes de origen español que han sobrevivido en México desde la colonia.

La mexicana Leonor Mónica tiene reglamentado y actualizado su título, que heredó de su fallecida madre, por el Ministerio de Justicia español, y es nieta de Manuel Campero y Cervantes del Barrio Cortázar, que en vida compartió los títulos de conde de Alcaraz y marqués del Apartado, otro de los linajes coloniales de México, que llegó incluso a tener casa solariega (aún existente) en la capital del pais.

Si Manuel Camacho resulta ser el nuevo candidato del PRI a la presidencia, lo que se sabrá en los próximos meses, por primera vez un conde, aunque sea consorte, tendrá la posibilidad de gobernar México. Y si no, siempre podrá recurrir al consuelo de haber sido el primer alcalde aristócrata de la República Mexicana.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 1993