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'El príncipe de Bel air' del 'rap' a la telecomedia

La serie que emite Antena 3 TV se ha convertido en la revelación del verano con 2,5 millones de audiencia media

Unos le promocionan como el próximo Bill Cosby. Otros imaginan en él a una nueva secuela de la fórmula de Eddie Murphy. Pero todo lo que tiene de momento el antiguo rapero Will Smith, aparte de ese futuro en Hollywood, en el que creen mentores suyos, como Cosby o Quincy Jones, es el éxito de su telecomedia, El príncipe de Bel Air, ahora también uno de las series, más populares de la cadena Antena 3 Televisión. La serie, que se emite diariamente a las 14.00, ha sido una de las revelaciones del verano. En julio se convirtió en el segundo programa con más audiencia de Antena 3 TV -por detrás de Farmacia de guardia-, con una media de 2,5 millones de espectadores.Will Smith se dio a conocer hace unos años como parte del dúo D. J. Jazzy Jeff and The Frest Prince. De ahí el título original de la telecomedia, The Fresh Prince of Bel Air. La serie se estrenó en 1989 con la pretensión de aprovecharen televisión el tirón de temas y estrellas del rap. Smith debutó con el álbum de rap Rock the house en 1987, y se convirtió en una pequeña celebridad gracias a la cadena Music Television (MTV) y a canciones como Los padres no lo entienden o Una pesadilla en mi calle, que cantaban los aspectos más llevaderos de la vida.

El dúo con D. J. Jazzy Jeff -que también se interpreta a sí mismo en la telecomedia- fue el primero en ganar un Grammy para el rap. Will Smith hizo millones durante su carrera musical, pero en 1989 lo había dilapidado casi todo. Quincy Jones, impresionado por sus vídeos musicales, le ofreció la oportunidad de protagonizar una comedia para la cadena NBC. Básicamente sólo tenía que "ser natural", interpretarse a sí mismo.

Si los actores son afroamericanos, sus creadores, Andy y Susan Borowitz, blancos, se han convertido desde su éxito con El príncipe de Bel Air en una de las voces de la América negra en el prime time.

El principe de Bel Air parte de una sencilla premisa. Un joven del oeste de Filadelfia, educado en las calles de una dura barriada, es enviado por su madre a casa de sus adinerados y pretenciosos parientes en Bel Air (un barrio residencial de Los Ángeles). Mientras su familia adoptiva -James Avery, Karyn Parsons, Alfonso Ribeiro- intenta iniciarlo en exquisiteces tales como la cocina francesa y la moda Armani, el joven la fustiga con sus atentados lingüísticos y expresivas maneras. La cosa no pasa de ahí. El príncipe de Bel Air es un entretenimiento para toda la familia. La provocación y controversia que dio fama a ciertos raperos en los ochenta queda fuera de cuadro en esta comedia (sólo los títulos recuerdan el rap). Su crédito entre los adolescentes es gracias al gancho de Will Smith. Éste, que, tiene un papelito en Made in America, la película que ha reunido a Ted Danson y a Whoopi Goldberg, ha conseguido un Globo de Oro al mejor actor de comedia).

Recientemente, en una conferencia ante la Academia de Ciencias y Artes de la Televisión, Bill Cosby atacó duramente las comedias de situación negras por su "vulgaridad". No se refería a las inofensivas travesuras de Will Smith, un voluntarioso pupilo al que procura orientar sobre las peculiares maneras de Hollywood.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de agosto de 1993