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Los empresarios propondrán la participación de los partidos políticos en un amplio pacto económico

Los empresarios están dispuestos a negociar un pacto económico y social lo más amplio posible, tanto por contenido corno por participación. Los representantes de la patronal esperan la convocatoria del Gobierno para iniciar las conversaciones y consideran que sería conveniente movilizar no sólo al Ejecutivo, los empresarios y los trabajadores, sino también a las fuerzas políticas.La práctica totalidad de las organizaciones empresariales coinciden en esa estrategia. La CEOIE, las cámaras de comercio, las patronales sectoriales y territoriales, el Círculo de Empresarios y diversos banqueros y empresarios están de acuerdo en la necesidad de emprender cuanto antes un amplio proceso de concertación económica y social que ayude a relanzar la economía.

Se aprecian algunas diferencias de matiz, pero todos insisten en que la mejor forma de luchar contra la crisis es actuar de forma consensuada y que la iniciativa debe partir de Felipe González.

Algunos temen, sin embargo, las consecuencias sobre el gasto público que pudiera tener un pacto de esas magnitudes. "No hay que olvidar", explicaba un banquero, "que los mayores aumentos del déficit público se han producido tras la firma de acuerdos con empresarios y sindicatos, o después de una fuerte presión de los trabajadores, como la huelga del 14-D".

Los empresarios tienen preparadas sus revindicaciones, que se concretan en moderación salarial, reforma del mercado laboral, reducción de costes sociales, mayor control presupuestario, mejora de la competitividad y una nueva redacción de la Ley de Huelga. A cambio, comprometerían un cierto mantenimiento del empleo, la racionalización de los sistemas de contratación y una mayor reinversión de los beneficios, siempre que mejore la fiscalidad.

Un pacto de Estado

El primer mensaje, en ese sentido, lo lanzará hoy el presidente de CEIM, Fernando Fernández Tapias, quien pedirá en su asamblea anual "un gran pacto de Estado para crear empleo". Tapias pertenece al sector de la CEOE que más ha defendido el entendimiento con el gobierno socialista y propondrá está mañana sentar en la misma mesa de negociación al Ejecutivo, los partidos políticos con representación parlamentaria, la patronal y los sindicatos, para intentar alcanzar un acuerdo "al margen de los intereses económicos y sin revindicaciones de contrapartidas", para facilitar la creación de empleo.Estos planteamientos coinciden con los que han expresado otros líderes de la cúpula patronal en los últimos días y con los que, previsiblemente, defenderá su presidente, José María Cuevas, una vez que se forme el nuevo Gobierno. Fabián Márquez, asesor de la CEOE y hombre de confianza de Cuevas, explicaba a este periódico que "aunque todavía no hemos definido nuestra posición, está claro que la CEOE defenderá, como siempre, la concertación hasta sus máximas consecuencias".

La CEOE tiene constancia de que la falta de acuerdos sociales de los últimos años ha beneficiado a la política reivindicativa y de presión en la calle de los sindicatos, en contra de los intereses del empresariado. "La cúpula sindical", explica Márquez, "ha obtenido buenos resultados con esa política, pero sus bases no pueden ahora negarse a negociar, cuando hay más de tres millones de parados. Para recuperar la confianza y la inversión y crear empleo, es imprescindible un marco estable".

Esta posición coincide con la del presidente del Círculo de Empresarios, Carlos. Espinosa de los Monteros. "Debería plantearse un gran pacto entre las fuerzas políticas, económicas y sociales", declaró Espinosa, "que facilite la recuperación de la competitividad española". Los directivos de esta organización son conscientes de la dificultad de llegar a un acuerdo tan ambicioso, pero opinan que no hay que renunciar a ello.

También el Consejo de Superior de Cámaras se ha mostrado favorable a recuperar el diálogo económico y social.

El presidente de Uralita, Juan Antonio García Díez, considera que lo más conveniente sería negociar un acuerdo similar al de 1981 (el ANE), cuando él ocupaba la vicepresidencia económica del último gobierno de la UCD. "En las actuales circunstancias", explica, "sería un error plantear una negociación con contrapartidas. Hay que buscar objetivos comunes, porque o nos ponemos de acuerdo, o perderemos todos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de junio de 1993