"No hay derecho a que la policía te trate así"

Josefa Álvarez, un ama de casa de 54 años, subía a su casa ayer por la mañana y se encontró a unos siete policías apostados en la puerta de la vivienda, en la calle de Esteban Carros, 20 (Pozo del Tío Raimundo). Su hijo de 24 años, Ángel Manuel Cañada, vigilante en paro, cuenta que Josefa preguntó qué pasaba, y los policías le respondieron: "Saca lo que tú sabes y no lo escondas más, que de sobras conoces por qué estamos aquí".Los agentes del grupo segundo de estupefacientes del distrito de Carabanchel presentaban una orden de registro concedida por el titular del Juzgado de Instrucción número 2, Rafael Mozos.
"Se empeñaron en que aquí había droga", cuenta el vigilante, "y revolvieron todos los cajones, rompieron la cocina de gas, miraron los alzados de las persianas, los roperos y todo lo registrable, pero lo peor de todo fue la chulería con que lo hicieron. Cuando mi madre se quejó de que habían abierto siete veces el frigorífico, le contestaron: 'Como si lo abrimos 14'.
El vigilante dice que en su familia nunca hubo problemas de droga. "Si mi padre fuera traficante no llevaría el mismo Seat 124 desde hace 17 años. No hay derecho a que te traten así, por muy policías que sean".
El comisario de Carabanchel, Miguel Ángel Chico, indicó ayer que sus hombres actuaron en presencia del secretario judicial, y éste no registró ninguna situación anómala. "Mis hombres me han dicho que el hijo de la señora empezó a pedir ciertas explicaciones y se puso nervioso. Lo cierto es que en un registro siempre se da cierta tensión".


























































