Compás de espera
El mal de altura provocó ayer un rebote de precios. A media mañana llegó la noticia de la reducción de los tipos de bonos y obligaciones del Tesoro. Pero el mercado tenía ya descontada esta rebaja y no se notó en la actividad. El cansancio apareció en algunos grupos que habían tenido fuertes subidas en los últimos días. Cementos se deslizó a la baja, lo mismo que textiles, servicios y alimentación. El volumen de actividad subió ligeramente en Barcelona hasta sobrepasar los 1.300 millones de pesetas.Los vaivenes de precios de las últimas semanas han conducido a una ganancia neta para un buen grupo de acciones desde que empezó el año. El sector bancario ha tenido ganancias entre el 10% y el 12%. Las eléctricas han aguantado el tipo, pero los sectores estrictamente industriales permanecen estancados. Falta un rumbo fijo. La economía productiva sigue pendiente de lo monetario y, sobre todo, del contexto económico internacional. Los resultados, todavía deslavazados, del primer trimestre del año revelan un fuerte empeoramiento en diversos sectores respecto al año pasado. La caída de beneficios y de empleo en la industria es cada día más acusada. La factura monetaria y la caída de aranceles pasan factura.


























































