Los récords de Lewis y Powell se mantendrán pese a irregularidades en la pista de Tokio
La Federación Internacional de Atletismo mantendrá las plusmarcas mundiales que consiguieron los estadounidenses Carl Lewis (100 metros) y Mike Powell (longitud) en los Campeonatos del Mundo de Tokio, en 1991, a pesar de los análisis que confirman la ilegalidad de la pista de la capital japonesa. El periódico inglés Sunday Times publicó el domingo que un laboratorio británico considera que la estructura de la pista contravienen las condiciones del reglamento de la IAAF. "No habrá revisión de las plusmarcas, a pesar de los problemas que hubo en Tokio", anunció la IAAF.La información del rotativo londinense añadía nuevos elementos sobre la sospechosa composición de la pista japonesa. La superficie de Leotan -nombre del compuesto sintético utilizado en Tokio- era más dura que el máximo permitido por la Federación Internacional, según los datos difundidos por la empresa londinense Materials Science Consultants Ltd., encargada de analizar el material.
Un experto de dicha empresa señaló que la extremada dureza de la pista estaba destinada a incrementar el rendimiento de los velocistas y saltadores, a pesar del perjuicio físico que causaba a los mediofondistas y fondistas. Al fondo está el concepto del retorno de energía en el contacto del pie de los atletas con la superficie. Cuanto mayor es la dureza y menor la distancia de la carrera, crece la cantidad de energía que devuelve la pista al atleta. "Si quieres batir el récord mundial de 100 metros, inténtalo sobre una superficie de cemento o sobre una placa de acero. El problema es que las piernas saldrán muy dañadas", manifestaba Vic Watson, ingeniero del laboratorio londinense.
Los Mundiales de Tokio presenciaron dos de los momentos más memorables en la historia del atletismo, el récord del mundo de Carl Lewis en la prueba de 100 metros -9.86 segundos, además de seis atletas por debajo de la frontera de los 10 segundos- y la plusmarca de Mike Powell en salto de longitud, con 8,95 metros, después de 23 años de vigencia del récord de Bob Beamon (8,90 metros). Lewis saltó 8,91 metros en Tokio.Parto provocado de Quirot
Por otro lado, la atleta cubana Ana Fidelia Quirot dio ayer a luz a una niña en un parto provocado, a la vista de la gravedad de la especialista en 400 y 800 metros. Quirot sufrió grandes quemaduras en un accidente doméstico. El suceso tuvo lugar cuando se encontraba en su 30ª semana de embarazo. La atleta presenta quemaduras en el 38 por ciento de su cuerpo.


























































