Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Bien mirado

La pasividad con que comenzó el ejercicio en el mercado de valores se ha traducido de la mejor manera de las posibles, pues se considera que no hay papel a estos precios y que ese es suficiente motivo para subirlos hasta encontrar un punto de equilibrio más aceptable. El resultado ha sido un ataque inesperado al nivel del 220% y con un volumen de negocio de más de 13.300 millones de pesetas efectivas.La diferencia entre las dos primeras sesiones del año es abismal, situación que no encuentra justificación alguna en el ambiente económico. El mercado interbancario registra fuertes tensiones, pero la subasta de certificados del Banco de España no varió el precio. Tampoco el Tesoro introdujo modificación alguna en la rentabilidad de las letras a tres y seis meses, con lo que no queda más que admitir que la tranquilidad relativa de estos mercados es un argumento sólido para potenciar el juego bursátil. El año no ha hecho más que empezar y el corto plazo ya busca sus primeras plusvalías.

El índice se ha situado en una zona crítica, el 220 53%, que fuerza a tomar decisiones inmediatas. De momento, marca un doble máximo que añade emoción a unas sesiones de las que no se esperaba gran cosa. Al cierre se gana un 2,29%, 4,93 puntos, mientras que el Ibex 35 sube un 2,55%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de enero de 1993