La crisis adelantó mas que nunca el comienzo de las rebajas

El miedo al lobo -léase la crisis económica vaticinada para 1993- ha adelantado este año al mes de diciembre las tradicionales rebajas de enero. Han llegado antes, ya que no existe una normativa que regule los periodos de rebajas, y dado que "el consumo ha bajado una barbaridad", en palabras de Luis Felipe Maestro, presidente de la Confederación Españolal de Comercio.

Maestro, que representa a unos 800.000 establecimientos españoles, asegura que la crisis ha reducido en más de un 30% las ventas en pequeños y medianos comercios respecto a las cifras obtenidas en el año anterior. Los establecimientos han vendido las mercancías a cualquier precio para hacer frente a los pagos, pues su situación financiera "no es demasiado buena", según asegura el representante de los comerciantes.

El tiempo atmosférico también ha tenido algo que ver en el bajón de las ventas: el invierno se ha retrasado, y así, la venta de temporada en el sector textil.

Los grandes almacenes, que no suelen comenzar la ventas especiales hasta después de Reyes, también han presentado ofertas constantes a precios de rebajas, aunque no se anunciaran como tales.

La confederación de comerciantes reclama una normativa que fije las fechas en que comienzan las rebajas, para así impedir que todos los establecimientos se lancen a bajar los precios antes de lo deseado. También las asociaciones de consumidores reclaman esta normativa, para la cual existe desde hace un año un proyecto de ley que aún no ha sido aprobado.

La Concejalía de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Madrid intenta paliar la falta de legislación sobre las ventas especiales a través de una campaña de control, ya iniciada. Desde 1988, el Ayuntamiento pretende con estos controles evitar fraudes y situaciones abusivas para los consumidores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 04 de enero de 1993.