Amainan las tensiones en el SME en espera de un gesto del Bundesbank

La presión especulativa cedió ayer en los mercados de divisas europeos, a la espera de la decisión que pueda tomar hoy el consejo del Bundesbank, banco central alemán. Esta entidad se ve sometida a fuertes presiones políticas para que rebaje sus tipos de interés, a fin de devolver la calma al debilitado Sistema Monetario Europeo. Sin embargo, casi nadie apostaba ayer por que la autoridad monetaria alemana vaya a tomar esta medida, que ayudaría a las monedas más vulnerables del Sistema a recuperar su estabilidad.El Bundesbank optó ayer por mantener en el 8,75% el tipo de interés de los repos (el tipo al que ofrece liquidez a corto plazo en los mercados monetarios). Esta decisión fue interpretada como una señal de que el banco emisor alemán, sobre el que están puestos todos los ojos, no decidirá hoy reducir el precio oficial del dinero.

En este clima expectante, la peseta se mantuvo ayer firme, entre un máximo de 71,80 y un mínimo de 72,40 pesetas por marco -su nueva paridad central está en las 72,78 pesetas. La moneda española se mantiene con comodidad en su nueva banda de fluctuación por "la demanda embalsada de pesetas que había en el mercado en espera de que se produjera la devaluación", señala un analista de Finconsult.

La peseta, estable

El mercado secundario de deuda también se mantuvo a la espera, con algunas compras que permitieron recuperar algo del terreno perdido el lunes pasado. La subasta de letras del Tesoro a tres y seis meses quedó desierta, con una petición de tan sólo 100 millones para cada plazo al 13,32% y el 13,29%, respectivamente. La razón, dicen los operadores, es la alta rentabilidad que, a diferencia, ofrece el mercado interbancario.

Ayer el Banco de España quiso frenar la tendencia alcista de los tipos en el interbancario e inyectó liquidez por valor de 2,13 billones de pesetas. Ello permitió relajar algo los intereses, que se cruzaron entre el 14,80% y 14,95%, frente al 14,75% y 15,15% de la víspera.

Mientras que la peseta logra mantenerse estable, otras divisas, candidatas a una inminente devaluación (la libra irlandesa y la corona danesa), siguen bajo presión. El franco francés volvió a ser ayer blanco de los ataques, aunque en menor proporción que en días pasados, lo que permitió al Banco de Francia ganar la batalla a los especuladores y devolver su divisa a los niveles de 3,38 francos por marco (frente a los 3,40 de la víspera). Los mercados en Europa tuvieron una jornada irregular, influenciados por las especulaciones sobre la decisión que pueda tomar hoy el Bundesbank. Madrid fue el mercado que más subió, 1,72 puntos, hasta los 211,94.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de noviembre de 1992.

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