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Los socialistas pierden 15 escaños mientras el PP gana 21 e Izquierda Unida 11, según el sondeo 'secreto' de Guerra

El PSOE confía en que su descenso electoral no vaya más allá de 10 diputados en el peor de los supuestos, de manera que pueda gobernar tal y como hizo la UCD con 165 diputados. En ese caso, los socialistas buscarían apoyos parlamentarios "concretos", unas veces don los nacionalistas y otras con Izquierda Unida. Sin embargo, la encuesta secreta encargada por el vicesecretario general, Alfonso Guerra, refleja una pérdida de 15 escaños.

[Los datos de la encuesta, revelados ayer por la Cadena SER, muestran un fuerte descenso del partido socialista, que pasaría de 175 a 160 diputados, mientras el Partido Popular sube 21 escaños e Izquierda Unida aumenta 11, según las intenciones de voto.

El PP pasaría de 107 escaños a 128, con lo que quedaría a 32 escaños de los socialistas si se celebrasen eleciones inmediatamente. IU aumentaría de 17 escaños en la actualidad a 28, con lo que se convertiría en tercera fuerza política del país, desplazando a Convergéncia i Unió. Este partido, que cuenta actualmente con 18 diputados, perdería uno en la circunscripción de Barcelona. Según el sondeo, Centro Democrático y Social (CDS) se quedaría sin representación parlamentaria.]

A pesar de las perspectivas que auguran que el PSOE no podrá gobernar en solitario, los ministros de Justicia y Relaciones con las Cortes, Tomás de la Quadra y Virgilio Zapatero, respectivamente, afirmaron ayer que los socialistas "trabajan para ganar las elecciones y no tener que gobernar con otro partido".

Miembros de la Ejecutiva reconocieron que, aunque oficialmente no lo declararán, una tesis realista es la de que puedan perder una decena de diputados. Ese supuesto político les parece el mejor posible y apelan al recuerdo del Gobierno de UCD que fue monocolor con 165 diputados. Dado que el objetivo máximo es el de gobernar en solitario, no consideran dramático pedir apoyos parlamentarios concretos a otros partidos políticos. Los socialistas, a pesar de que en estos momentos pasan un momento relativamente frío con CiU y PNV, no descartan contar con apoyos legislativos de esas dos fuerzas tras las próximas elecciones.

Mayoría estable

Tanto interna como públicamente los dirigentes del PSOE no cesan de apelar a la necesidad de obtener "una mayoría estable". Ayer mismo dos ministros se manifestaron en este sentido. Por un lado el titular de Justicia, Tomás de la Quadra y, de otro, el ministro de Relaciones con las Cortes, Virgilio Zapatero. De la Quadra afirmó que los socialistas trabajarán para "no necesitar el concurso de otro partido para gobernar tras las próximas elecciones". Zapatero afirmó que el objetivo del partido es "gobernar con mayoría absoluta".

Convergencia i Unió acogió con sorpresa el anuncio de un cambio en la política de acuerdos del PSOE. Uno de los parlamentarios nacionalistas que más ha defendido la colaboración con los socialistas, el senador Joaquim Ferrer, manifestó: "Los acuerdos que se han producido durante esta legislatura no han sido fruto de un capricho, sino de coincidencias programáticas; si ahora el PSOE van a cambiar de criterios, dejará de haber coincidencias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de septiembre de 1992