El mito de la "Yihad'
Los musulmanes de Bosnia aseguran que la acusación de integrismo es un pretexto serbio
Uno de los argumentos utilizados por los responsables serbios de la agresión contra Bosnia-Herzegovina es la supuesta pretensión por parte del Gobierno de Sarajevo, de mayoría musulmana, de instaurar una república islámica. Las palabras yihad (guerra santa) e integrismo repiten machaconamente en los medios de propaganda de Belgrado y la autoproclamada República Serbia de Bosnia-Herzegovina.
"Ser musulmán en Bosnia-Herzegovina no responde a una categoría real. Es un pretexto para justificar la agresión contra un pueblo entero. Es como la etiqueta de irredentista atribuida a los albaneses, de secesionista a los eslovenos o de genocida a los croatas", dice Tarik Haberic, estudioso del mundo islámico y miembro del Consejo Político del Partido Liberal, en la oposición. "Cuando un colectivo está en peligro, cuando se mata indiscriminadamente, se produce una radicalización. Pero el radicalismo musulmán no tiene posibilidades de éxito", afirma Haberic.Del 39,2% de los musulmanes de Bosnia-Herzegovina (cifras de antes de la guerra), el número de practicantes es muy difícil de cuantificar, pero es muy superior en el campo que en la ciudad. Con la llegada al Gobierno del Partido de Acción Democrática (SDA), de Alia Izetbegovic, de orientación religiosa, el número de practicantes aumentó. "Tras las elecciones, el Parlamento se convirtió en un carnaval. Se improvisó una gran sala como mezquita, y las sesiones se interrumpían a la hora de la plegaria. Era una manera grosera de expresar la victoria", dice Haberic.
El elemento religioso fue utilizado por los partidos musulmanes, especialmente el SDA, que acababa de ganar las elecciones. El Gobierno dió instrucciones para la elaboración de un censó hace 15 meses. Debía responderse en los siguientes términos: nacionalidad, musulmana; confesión, islámica; lengua, bosnia.
Una palabra errónea
"La palabra musulmán es errónea, porque no responde a la realidad histórica; es el reconocimiento de una falsa nacionalidad", considera Mohamed Filipoyic, profesor de la Universidad de Sarajevo y actual líder del Partido Bosnio Musulmán (MBO), escisión del SDA. "La influencia religiosa. nunca ha sido importante, aunque la guerra puede generar algún tipo de homogeneización. No creo en ninguna forma de fundamentalismo. La herencia que nos dejó el Imperio Otomano se reduce básicamente a la cultura material: arquitectura, arte".
"Los musulmanes nunca nos identificamos con otros Estados, Turquía por ejemplo, y nunca tuvimos la pretensión de crear un Estado propio" añade. "Desde la aparición del movimiento nacionalista, en 1830, los musulmanes expresaron su deseo de vivir junto a serbios y croatas en Bosnia".
Haberic considera desafortunada la definición de musulmán -"es sinónimo de bosnio"-, y descarta cualquier apoyo de los países islámicos para combatir las fuerzas serbias. "Espero la misma ayuda que han recibido Sudán, Mauritania o Palestina, o, lo que es lo mismo, nada. Sólo espero el apoyo de la conciencia occidental europea". En opinión de Haberic, "en los Balcanes, nación significa etnia. El serbio se considera a sí mismo serbio por nacionalidad y etnia, aunque viva en Bosnia, lo cual es un grave error".
"Aquí se pide el origen genético de la gente. Etnia y raza se pueden medir por la pigmentación de la piel, por ejemplo. Nación es un modelo de identificación. En los Balcanes, las cosas que cuentan son la raza, la lengua y el origen, lo que es la causa de todos los conflictos sociales". "Los líderes de los partidos serbios están actuando como Hitler. Los musulmanes no tienen ni artillería ni aviones, ni atacaron Belgrado".
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