El aparato de Lemond
Greg Lemond es peculiar. Por muchas razones. No sólo viaja con toda la familia a cuestas, sino también con su propio sistema de aire acondicionado. Sabido es que el norteamericano odia los sistemas de refrigeración de los hoteles franceses en verano. Algunos son tan tremendos que muchos corredores han llegado a padecer faringitis. Para evitarlo, Lemond viaja con un climatizador eléctrico de unos 50 kilos.


























































